La superficie destinada conjuntamente a almendros y pistacheros ha pasado de 59 hectáreas en 2012 a unas 1.000 en 2026
El pistacho gana terreno al olivar en Jaén: los productores piden ampliar su planta de procesado
La provincia ha pasado de 210 a 347 toneladas en un año. La asociación APPISTACO solicita ayudas para incorporar una nueva línea de procesado y alcanzar una capacidad de unas 700 toneladas
Jaén es conocida por sus millones de olivos y por ser una de las grandes productoras de aceite de oliva del mundo. Sin embargo, otro cultivo está ganando cada vez más protagonismo en sus campos. Se trata del pistacho, cuya producción ha aumentado un 65 % en apenas un año. El crecimiento ha sido tan importante que los productores ya necesitan ampliar sus instalaciones para poder procesar las cosechas de los próximos años.
Los datos dados a conocer este miércoles por la Asociación de Productores de Pistacho y Comercializadores (APPISTACO) reflejan que la provincia ha alcanzado las 347 toneladas de pistacho seco, frente a las 210 toneladas del año anterior. Una evolución que ha llevado a la organización a solicitar ayudas para ampliar su planta de procesado, situada en el municipio jiennense de Navas de San Juan.
Una producción que no deja de crecer
El aumento de la cosecha se explica principalmente por la entrada en producción de nuevas plantaciones y por la maduración de árboles que llevan varios años cultivándose.
El pistachero necesita tiempo antes de ofrecer sus primeras cosechas. Por eso, las explotaciones que comenzaron a implantarse hace años están empezando ahora a aportar una mayor cantidad de fruto, mientras otras plantaciones todavía tienen margen para aumentar su rendimiento.
Este crecimiento plantea un nuevo desafío: disponer de instalaciones suficientes para tratar el producto una vez recogido.
APPISTACO, que cuenta con una planta de procesado en Navas de San Juan desde 2021, ha solicitado apoyo económico para incorporar una nueva línea de trabajo y ampliar su capacidad hasta aproximadamente 700 toneladas de pistacho.
La instalación recibe producción de agricultores asociados de distintos puntos de España. Su actividad comprende tareas como la limpieza, el pelado, el secado y la preparación del fruto para su comercialización.
La ampliación permitiría afrontar mayores volúmenes de cosecha, aunque por el momento no se ha anunciado una fecha concreta para ejecutar las mejoras ni la cuantía de la inversión necesaria.
Del olivar a nuevos cultivos
El avance del pistacho forma parte de una transformación que se está produciendo en determinadas zonas agrícolas de Jaén, donde algunos productores han comenzado a diversificar sus explotaciones con frutos secos.
Durante la III Muestra Provincial de Frutos Secos, celebrada este miércoles en la capital, la diputada de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente y Cambio Climático, Isabel Uceda, ha destacado el crecimiento de estos cultivos como complemento a la actividad tradicional del olivar.
Según los datos ofrecidos por la Diputación, la superficie destinada conjuntamente a almendros y pistacheros ha pasado de 59 hectáreas en 2012 a unas 1.000 en 2026.
El incremento demuestra el interés que han despertado estas alternativas entre los agricultores, especialmente en zonas donde las condiciones climáticas favorecen su desarrollo.
No obstante, su expansión no supone necesariamente abandonar el olivar. En muchas explotaciones, los frutos secos se plantean como una actividad complementaria que permite diversificar la producción y reducir la dependencia de un único cultivo.
El reto de transformar y vender la cosecha
El siguiente paso para el sector no consiste únicamente en plantar más árboles. Los productores también necesitan contar con infraestructuras capaces de procesar el fruto y prepararlo para su llegada al mercado.
La planta de APPISTACO, inaugurada hace cinco años, se ha convertido en una instalación importante para los agricultores que apuestan por este cultivo. Sin embargo, el aumento de las cosechas ha acelerado la necesidad de modernizar su capacidad de trabajo.
La Diputación de Jaén mantiene líneas de subvenciones destinadas a favorecer la implantación de cultivos alternativos y complementarios al olivar. Durante la muestra celebrada este miércoles, Uceda ha defendido la continuidad de estas ayudas para acompañar el crecimiento del sector.
La próxima campaña permitirá comprobar si la tendencia continúa. Mientras tanto, el pistacho ha dejado de ser una apuesta minoritaria en determinados campos jiennenses para convertirse en una actividad que ya reclama nuevas inversiones industriales.