El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, interviene en el pleno del Parlamento andaluz
Revuelo en el Parlamento de Andalucía tras volver a usar el PSOE-A el comodín de llamar «fascistas» a Vox
La presidenta del Parlamento avisa a Mario Jiménez (PSOE-A) que «no va a permitir que atribuya fascismo» a Vox
La izquierda andaluza sigue recurriendo al comodín del fascismo para interpelar a los diputados de Vox en las sesiones plenarias…o fuera de ellas. Si hace poco, el nuevo viceconsejero de Justicia y Turismo de la Junta, Rafael Sánchez Saus, fue tachado de fascista por su pasado militante en Falange Española, ahora el PSOE-A ha vuelto a recurrir a uno de sus calificativos favoritos.
Además, llueve sobre mojado, porque el alegato tiene como protagonista de nuevo al diputado socialista Mario Jiménez, que ya en 2011, cuando ejercía como portavoz parlamentario de su partido, tachó de «actitud fascista» los métodos de protesta de algunos funcionarios públicos que se oponían a la reestructuración del sector por parte de la Junta socialista.
En esta ocasión, Jiménez ha sido avisado por la presidenta del Parlamento, Ana Mestre (PP-A), cuando le ha dicho que «no va a permitir» que atribuya «fascismo» en sus alusiones a Vox durante una pregunta al vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz (PP-A).
Jiménez había acusado al Gobierno de coalición de estar«intentando debilitar a los sindicatos porque se lo han pedido los extremistas de Vox».
El diputado socialista ha enmarcado el modo de proceder del actual Gobierno de PP-A y Vox en «la misma senda del fascismo dulce a la que estamos acostumbrados allí donde la extrema derecha en todo el mundo está acercándose a las instituciones», y ha incidido en advertir que dichos partidos «no quieren sindicatos fuertes porque quieren asfixiar a la clase trabajadora» y «trabajadores amedrentados».
Al final de su intervención, Mario Jiménez se ha referido al franquismo al aseverar que «ni una dictadura de 40 años ni estos emuladores, hijos de aquellos que tuvieron a este país bajo la bota militar durante cuatro décadas, van a callar a los sindicatos en este país».
Tras esta intervención, la presidenta del Parlamento ha tomado la palabra para rogar a los diputados que «respeten la palabra» y «no hagan más alusiones, ni atribuyan a nadie ni a ningún grupo parlamentario en esta Cámara conductas fascistas».
Mestre se ha dirigido en concreto a Mario Jiménez para reprocharle que «ha repetido en dos ocasiones al menos», y «le ha atribuido a un grupo parlamentario esa palabra», por lo que ha incidido en rogarle que se tenga «un respeto a la palabra a la Cámara de todos los andaluces».
Sanz ridiculiza el «diálogo social» del PSOE
El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz (PP-A), ha vinculado este jueves a la «manera de entender el diálogo social» del PSOE-A la condena que ha recibido el sindicato UGT-A, que le obliga a reintegrar a la administración autonómica más de 18 millones de euros recibidos en subvenciones para la formación de desempleados en la anterior etapa de gobierno socialista en la comunidad.
A esta sentencia ha aludido el consejero de Presidencia durante su respuesta a una pregunta que sobre el diálogo social le ha trasladado el diputado del PSOE-A Mario Jiménez en el transcurso de la sesión de control al Gobierno andaluz, en el Pleno del Parlamento.
Esta semana se ha conocido que el Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de casación interpuesto por UGT Andalucía por la condena que le obligaba al reintegro de 18.319.183,71 euros a la Junta de Andalucía, en relación con presuntas irregularidades en subvenciones para la formación de desempleados.
En este contexto se ha producido el debate entre Antonio Sanz y Mario Jiménez, quien ha advertido al también consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias que «cuando el fascismo emboscado se acerca a las instituciones, siempre actúan de la misma manera», con «censura, debilitamiento del control constitucional y democrático de los gobiernos», y con ataques «a la clase trabajadora».