Coral Cladocora caespitosa
El Mediterráneo sigue a 25 grados en otoño y amenaza a un coral único en las costas de Almería
Investigadores detectan numerosas colonias blanqueadas de una especie capaz de formar arrecifes. Los científicos advierten de que su recuperación dependerá de que descienda la temperatura del agua
El otoño ha llegado, pero las temperaturas del Mediterráneo siguen dando señales preocupantes. A finales de octubre, el agua alcanzaba todavía los 24 y 25 grados en zonas del litoral almeriense, unos valores inusualmente elevados para estas fechas que están afectando a una de las especies más singulares de sus fondos marinos: el coral Cladocora caespitosa.
La Asociación Hombre y Territorio (HyT), a través de su Programa MedCoral, ha documentado el blanqueamiento de numerosas colonias de este coral en el norte del mar de Alborán, un fenómeno que sus investigadores relacionan con el aumento de la temperatura del agua.
El hallazgo preocupa especialmente por las características de la especie, considerada vulnerable en España y capaz de construir estructuras arrecifales semejantes a las de los corales tropicales.
Un otoño con el mar demasiado caliente
El biólogo Alexis Terrón, director del Programa MedCoral, ha explicado que los investigadores han observado ejemplares en distintas fases de deterioro, desde colonias que comienzan a perder su coloración hasta otras que presentan un blanqueamiento completo.
«Hemos estado viendo muchas colonias totalmente blanqueadas», ha advertido el especialista en un vídeo difundido por la organización en redes sociales.
La situación se ha detectado en aguas de Almería, especialmente en el entorno del mar de Alborán, donde la persistencia de temperaturas elevadas está provocando estrés térmico en estos organismos.
El blanqueamiento ocurre cuando el coral pierde las algas microscópicas que viven asociadas a sus tejidos. Estos microorganismos participan en su alimentación mediante la fotosíntesis, por lo que su desaparición compromete el equilibrio del organismo.
Aunque el coral puede continuar vivo después de perder su coloración, si las condiciones ambientales adversas se prolongan aumenta el riesgo de que sufra daños irreversibles.
Un coral que lleva millones de años en el Mediterráneo
La importancia de Cladocora caespitosa va mucho más allá de su aspecto. Se trata de una especie característica del Mediterráneo, capaz de formar arrecifes gracias al crecimiento de sus colonias durante largos periodos de tiempo.
Su presencia se remonta a millones de años atrás, aunque las grandes estructuras que llegó a desarrollar en el pasado son actualmente poco frecuentes.
El Ministerio para la Transición Ecológica ya había identificado los arrecifes de esta especie entre los hábitats marinos especialmente vulnerables al calentamiento del agua.
Los estudios científicos también han documentado episodios de mortalidad asociados a temperaturas elevadas. Una investigación publicada en 2024 constató que el calentamiento experimental puede provocar un blanqueamiento severo en algunas colonias de esta especie.
El problema resulta especialmente delicado porque estos corales tienen un crecimiento lento. Por tanto, la desaparición de colonias puede suponer una pérdida difícil de compensar a corto plazo.
¿Pueden recuperarse las colonias afectadas?
Pese a la preocupación de los investigadores, el blanqueamiento no equivale necesariamente a la muerte de los ejemplares.
«Si las condiciones revierten, el coral se puede volver a recuperar», ha explicado Terrón, quien advierte de que la persistencia del estrés térmico podría provocar la pérdida de las colonias observadas.
La Asociación Hombre y Territorio realiza un seguimiento de los fondos marinos para documentar la evolución de los corales y evaluar las posibilidades de recuperación.
La organización desarrolla desde 2007 trabajos relacionados con la conservación de estas especies y ha impulsado técnicas de trasplante y reubicación de colonias. Según sus propios datos, algunos de estos procedimientos han alcanzado una supervivencia del 80 %.
Además, participa en iniciativas para conectar y restaurar poblaciones coralinas del mar de Alborán, con actuaciones previstas en distintos puntos del litoral andaluz.
Por ahora, los investigadores mantienen la vigilancia sobre las colonias afectadas en Almería. Su evolución durante las próximas semanas permitirá comprobar si el descenso de las temperaturas resulta suficiente para que estos organismos recuperen sus condiciones habituales.