El «bosque de cobre» a su paso por Júzcar
Un paseo inolvidable
Los Bosques de Cobre de Málaga: dos rutas para perderse entre castaños centenarios este otoño
El Valle del Genal se tiñe de cobre cada noviembre y regala estampas que no se ven en ningún otro rincón de Andalucía. Desde el corazón castañero de Pujerra hasta el bosque encantado de Parauta, estas son dos escapadas para caminar, respirar y olvidarse del reloj
Hay una época del año en la que la provincia de Málaga ya no tiene verde. Es entre finales de octubre y principios de diciembre cuando los castaños del Valle del Genal pierden sus hojas y todo el paisaje se vuelve color cobre (no marrón ni dorado). Cobre. Y de ahí viene el nombre por el que se conoce esta zona: Bosque de Cobre. Una docena de pueblos blancos están dispersos en estas laderas de la Serranía de Ronda y todos tienen rutas para adentrarse en un bosque otoñal que parece sacado de un cuento de hadas.
Pujerra, el corazón del castañar
Si hay un pueblo que vive por y para el castaño es Pujerra. Aquí el bosque no es solo un telón de fondo: es trabajo familiar y la razón por la que cada noviembre excursionistas y fotógrafos vienen de media España aquí. Una de las rutas más fáciles comienza en el centro del pueblo subiendo a Jubrique por la variante del Gran Sendero de la Serranía de Ronda. En solo tres kilómetros de suave ascenso el caminante se adentra en un mar de castaños centenarios entre los que destaca el Castaño Abuelo. El sendero (de baja dificultad) permite disfrutar del espectáculo sin estar en gran forma física aunque es necesario un calzado adecuado.
La ruta se puede completar hasta la fuente de Toma (lugar fresco y sombreado donde se puede hacer una pausa antes de iniciar el regreso) pero descarga lo que lleves de más porque algunos tramos están cubiertos de hojas y los cruces no siempre son evidentes. Pujerra también cuenta con el Museo del Castaño y la Fiesta del Castaño declarada Singularidad Turística Provincial con castañas asadas, anís y mistela para recuperar fuerzas.
Parauta, el bosque de la magia
El sendero continúa hasta Cartajima (el pueblo más alto de la Serranía de Ronda) y el viaje de ida y vuelta es de unos nueve kilómetros con un poco más de desnivel. Quienes quieran quedarse solo en ese tramo del Bosque Encantado tienen más que suficiente para una mañana de domingo pero durante los fines de semana de otoño el estacionamiento en Parauta suele ser de pago así que llega temprano si no quieres multitudes.
Colores de otoño en el malagueño Bosque de Cobre.
Cuándo ir y qué llevar
El pico de color llega en noviembre pero cada año varía un poco dependiendo del calor y la lluvia. Si no quieres la avalancha de visitantes elige un día de semana. Son necesarios zapatos cómodos y una chaqueta ligera nunca está de más: en el valle temprano por la mañana hace frío. Y para comer castañas asadas y guisos locales cualquier bar en Pujerra o Parauta es la mejor manera de terminar una ruta que es más caminar que ver Málaga con otros ojos.