Proceso de elaboración de aceite de oliva
Jaén prevé producir casi la mitad del aceite de oliva de Andalucía entre la incertidumbre sobre su precio
La provincia jiennense afronta una cosecha estimada de 575.000 toneladas, mientras el gobierno aprueba las condiciones para retirar parte de la producción si se produce un exceso de oferta
Jaén afronta una nueva campaña del aceite de oliva con unas previsiones de producción especialmente elevadas y una incógnita que afecta tanto a los agricultores como a los consumidores: qué ocurrirá con los precios. La provincia espera alcanzar las 575.000 toneladas de aceite, casi la mitad de todo lo que se producirá en Andalucía, en un momento en el que el Gobierno ha aprobado una normativa para intervenir en el mercado si se registra una situación extraordinaria de sobreoferta.
Las previsiones del Ministerio de Agricultura apuntan a una producción nacional de 1,6 millones de toneladas, un 23 % más que en la campaña anterior. De esa cantidad, Andalucía aportaría 1,26 millones, consolidándose como el principal territorio productor del país.
La abundancia prevista plantea dos escenarios diferentes. Para los consumidores, una mayor disponibilidad de aceite podría favorecer precios más bajos. Para los olivareros, sin embargo, una caída excesiva de las cotizaciones en origen pondría en riesgo la rentabilidad de las explotaciones.
Jaén vuelve a concentrar la mayor producción
El último aforo de la Junta de Andalucía sitúa a Jaén a la cabeza del sector, con 575.000 toneladas previstas, el 45,6 % de toda la producción andaluza y aproximadamente el 36 % de la española.
Le siguen Córdoba, con 339.700 toneladas, y Sevilla, con 142.000. En conjunto, Andalucía espera incrementar su producción cerca de un 29 % respecto a la temporada anterior.
Las lluvias registradas durante la primavera favorecieron la floración y el desarrollo de la aceituna, aunque las altas temperaturas posteriores han limitado parte del potencial productivo. Por ello, las cifras siguen siendo estimaciones que podrían variar según las condiciones meteorológicas y el rendimiento de los frutos durante la recogida.
El inicio de campaña coincide, además, con la celebración de la Fiesta del Primer Aceite de Jaén, que tendrá lugar los próximos 7 y 8 de noviembre en Úbeda. El encuentro reunirá a productores y almazaras para presentar los primeros aceites de la nueva cosecha.
El Gobierno abre la puerta a retirar aceite del mercado
La principal novedad se encuentra en el Boletín Oficial del Estado. El Ministerio de Agricultura publicó el pasado 30 de octubre una orden que establece las condiciones para retirar temporalmente parte del aceite producido durante la campaña 2026/2027.
La medida pretende evitar desequilibrios cuando la cantidad disponible sea excepcionalmente elevada y provoque una presión excesiva sobre los precios que reciben los productores.
Sin embargo, la retirada todavía no se ha activado. Para hacerlo, las existencias iniciales y la producción estimada deberán alcanzar al menos el 120 % del promedio de las seis campañas anteriores, conforme al criterio fijado en la normativa.
Si se cumplen los requisitos, el porcentaje de aceite afectado no podrá superar el 20 % de la producción estimada. Las almazaras tendrían que mantenerlo almacenado hasta la siguiente campaña, según las condiciones que establezca el Ministerio.
Agricultura deberá determinar antes del 15 de noviembre si procede aplicar la medida y, en ese caso, concretar el porcentaje correspondiente.
¿Qué pasará con el precio del aceite?
El mercado llega a este momento con precios en origen que siguen pendientes de la evolución de la cosecha. Según los últimos datos de Poolred difundidos por Asaja-Jaén, entre el 28 de octubre y el 3 de noviembre el aceite de oliva virgen extra registró una cotización media de 3,15 euros por kilo en las operaciones analizadas a escala nacional.
Se trata del precio de venta a granel en origen, no del importe que paga el consumidor en el supermercado, donde también intervienen los costes de envasado, transporte, distribución y comercialización.
La posibilidad de restringir temporalmente la oferta ha generado diferencias de criterio. Mientras las organizaciones agrarias defienden la necesidad de disponer de mecanismos que eviten desplomes de precios, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha advertido de que estas intervenciones pueden encarecer el producto y perjudicar a los consumidores.
Por ahora, ni una cosecha abundante garantiza una rebaja en los supermercados ni la aprobación de la nueva normativa implica que vaya a retirarse aceite inmediatamente.
Con la recolección en marcha, Jaén se prepara para aportar más de un tercio de la producción española. La evolución del mercado durante las próximas semanas y la decisión pendiente del Ministerio determinarán cómo se desarrolla una campaña que será especialmente importante para la economía olivarera andaluza.