Cartel de apoyo al padre biológico de Leyre, la bebé de (Bormujos) que falleció tras sufrir quemaduras graves EUROPA PRESS 04/11/2026EUROPA PRESS

Sevilla

La madre de la bebé achicharrada con agua caliente cambia su versión y alega «miedo» a perder la custodia

Andrea Burdalo, progenitora de Leyre, ha defendido que fue su entonces pareja quien bañó a la niña mientras ella realizaba preparativos en una habitación contigua, un cambio de versión atribuido al «miedo» a las «represalias de la familia paterna»

La madre de la bebé de 14 meses que falleció tras las quemaduras sufridas cuando la bañaban en un domicilio de Bormujos (Sevilla) ha atribuido este miércoles las posibles contradicciones sobre quién estaba con la menor al supuesto temor a perder su custodia, de ahí que en un primer momento se atribuyera los hechos.

Andrea Burdalo, que ha declarado esta mañana como investigada ante el juzgado, afirmó inicialmente en urgencias que ella misma estaba bañando a su hija, aunque luego cambió su versión al precisar que estaba en otra habitación preparando unos utensilios, mientras que su entonces novio, también investigado, sí estaría en la ducha.

El abogado que representa al padre biológico de la menor y que ejerce la acusación particular, Francisco Campos, ha explicado en declaraciones a los periodistas que la investigada habría justificado dicha contradicción inicial en el temor a perder la custodia de la niña, llamada Leyre, frente a la familia paterna, como también a posibles «represalias».

Este letrado ha detallado que Burdalo se ha sometido a las preguntas de la juez, la Fiscalía y su propia defensa, pero ha rehusado responder a las preguntas de esa acusación particular.

A juicio de esa parte, existen discrepancias entre las versiones de su entonces pareja y la madre, cuya imputación se mantiene por un posible homicidio por imprudencia grave, teniendo en cuenta que ella era la garante de la integridad de la menor en el momento de los hechos y que habría existido una desatención grave en su cuidado.

«La han matado»

Según Campos, queda además pendiente una pericial por parte de los expertos de cirugía plástica del Hospital Virgen del Rocío, la toma de declaración a una vecina del inmueble para que aclare si escuchó voces o signos de discusión, y también estudiarán la solicitud de medidas cautelares que garanticen la presencia de la madre a lo largo del procedimiento.

Este abogado ha detallado que la madre ha manifestado que, en el momento de los hechos, estaría en la habitación que colindaba con el baño «supuestamente preparando unos utensilios de la pequeña», aunque ha apostillado que, para la acusación particular, todavía no está claro qué pasó dentro de esa vivienda.

Por su parte, el abuelo paterno de la niña, José Antonio Molino, ha recalcado a las puertas de los juzgados que su nieta no murió de forma natural o accidental, sino que la mataron.

«Tengo superclaro que la han matado. Por eso estoy aquí, no voy a parar hasta que sepa la verdad de lo que le ha pasado a mi nieta», ha recalcado.

En libertad el novio de la madre

El pasado junio la jueza que investiga la muerte de esta bebé por quemaduras durante un baño, que tuvo lugar el pasado 30 de marzo, mantuvo en libertad al único investigado entonces por estos hechos, que era pareja de la madre, al no ver de momento «indicios de intencionalidad dolosa».

Dicha decisión se tomó tras la vista de medidas cautelares celebrada en el juzgado encargado del caso, cuya titular ordenó que compareciera ante este órgano cada 15 días, la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

La jueza recogía en su auto que, a partir de las diligencias practicadas hasta entonces, las circunstancias de los hechos, las declaraciones de la madre y del investigado y la inspección ocular de la vivienda donde ocurrieron, no existían «indicios en el momento actual que permitan verificar una intencionalidad dolosa» en la acción del hombre mientras bañaba a la menor.

Durante el interrogatorio, el encausado insistió en que lo ocurrido se debió a un accidente doméstico tras dejar a la pequeña en la bañera para ir a buscar una toalla, momento en que la escuchó gritar.

La bebé murió el 29 de mayo tras permanecer dos meses en la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevill