Manifestantes del metal en Puerto Real el pasado día 30.Efe / Román Ríos

Cádiz

Los 'irreductibles' de la huelga del metal se hacen fuertes en Puerto Real a la espera de ser oídos

CGT y CTM lideran los «focos de discordia» en Navantia y Dragados y la patronal los acusa de «violentos»

Cádiz sigue en huelga y a la vez no. El pasado viernes, tras cinco días de paro indefinido —a los que habría que sumar las dos jornadas puntuales del 18 y el 19 de junio—, UGT, sindicato con representación mayoritaria entre los trabajadores del metal, y la patronal Femca, llegaron a un acuerdo sobre el convenio. El acuerdo ponía teóricamente fin a las movilizaciones, pero no ha sido así. No del todo.

Si bien es cierto que casi el cien por cien de los trabajadores del metal de la provincia de Cádiz han vuelto con normalidad al trabajo, según apunta UGT, el propio sindicato reconoce que quedan «algunos focos de discordia» en Dragados, en Puerto Real, y en el astillero de Navantia, en San Fernando. Es allí donde hay que buscar a los 'irreductibles' de esta huelga. Para ellos, el paro prosigue y supera ya los diez días.

Son dos sindicatos minoritarios, sin representación en las negociaciones, quieren lideran estos focos de «lucha obrera». Se trata de la CGT (Confederación General del Trabajo) y la CTM (Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz). Con el apoyo de un puñado de trabajadores han seguido cortando los accesos a Dragados y convocando marchas por la ciudad.

Guiños políticos

Mientras que CC.OO. ha optado por una postura más conciliadora pese a no estar conforme con el acuerdo alcanzado por UGT, CGT y CTM se niegan a «desmovilizarse» y han encontrado guiños de apoyo en la izquierda radical. La ex ministra de Igualdad y eurodiputada por Podemos, Irene Montero, se acercó el lunes a la manifestación de los trabajadores que siguen en huelga. También lo hizo la fundadora de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez.

Para la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz (Femca), CGT «prolonga artificialmente un conflicto que ya ha sido resuelto en el marco legal y representativo correspondiente». Además, ha denunciado «graves episodios de violencia contra trabajadores» que desean continuar con su actividad laboral. Estos empleados «han sido agredidos, señalados públicamente en listas, amenazados en sus domicilios, les han apedreado los coches y les han pinchado las ruedas. Todo esto para impedir que ejerzan su derecho fundamental al trabajo», dijo el secretario general de Femca, José Muñoz.

Una huelga «ideológica»

Para la patronal, CGT y CTM mantiene una «huelga ideológica» que ha perdido su razón de ser laboral. A pesar de no tener representación en la mesa negociadora, el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla) ha accedido a abrirle las puertas. CGT remitió el pasado día 30 una solicitud de mediación. El Sercla ha fijado el encuentro para el día 9 de julio.

En su solicitud de mediación alegaron la urgencia de este procedimiento «ante el sentir general de las plantillas del metal de designar a sus propios representantes directos en la negociación de los puntos que conforman nuestra convocatoria de huelga y de su futuro laboral, al margen de cúpulas sindicales con las que no se ven representados».

No está claro que Femca vaya a acudir a la cita, ya que, recuerdan, los representantes de los trabajadores se eligen a través de un procedimiento recogido en el Estatuto de los Trabajadores, que requiere que los sindicatos «hagan acción sindical, capten afiliados y designen delegados que, en función de los apoyos que reciben de los trabajadores en las elecciones sindicales, participan en la negociación colectiva».

Las próximas jornadas decidirán la suerte de una huelga que sigue en marcha por parte de un grupo minoritario de trabajadores, cuyo campo de acción se centra sobre todo en Navantia y Dragados.