Paqui Gómez, la madre de Miguel Ángel González, en una imagen de archivo
Cádiz
La madre de uno de los guardias civiles de Barbate, tras la excarcelación de dos narcos: «Estaba pactado»
Paqui Gómez, madre de Miguel Ángel González: «A esta gente le da igual que le quiten el pasaporte. Estos cogen una moto de agua y se plantan en Marruecos»
Dos de los cuatro tripulantes de la narcolancha que arrolló mortalmente a los dos guardias civiles de Barbate, se encuentran en libertad desde el pasado día 9 después de haber abonado fianzas de entre 10.000 y 15.000 euros. La madre de Miguel Ángel González, uno de los agentes asesinados en aquel suceso, cree que «todo esto estaba pactado».
Son Mohamed Laachiri y Yassine El Morabe, ambos detenidos el pasado 8 de noviembre. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Barbate acordó su puesta en libertad provisional bajo el pago de las fianzas y una serie de medidas cautelares, entre ellas la prohibición de salir del territorio nacional, la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado.
«A esta gente le da igual que le quiten el pasaporte. Estos cogen una moto de agua y se plantan en Marruecos», ha afirmado este lunes Paqui Gómez, madre de Miguel Ángel, en el programa Hoy en día, de Canal Sur Televisión, en relación con la decisión y las medidas cautelares impuestas por el juez a los dos narcos.
La Fiscalía no se opuso al auto del juez, que descartó el riesgo de fuga de los ya excarcelados, dado su arraigo en España, según fuentes cercanas al caso. Sin embargo, sorprendida especialmente por la postura del Ministerio Público, Gómez cree que «el fiscal o no tiene familia o no tiene corazón», de lo contrario no se explica esta actitud.
«Yo no creo en la Justicia; a mí me han decepcionado mucho», ha manifestado Paqui Gómez, quien sospecha que «todo esto estaba pactado, tanto la entrega como la salida de la cárcel». Al respecto cabe señalar que fue Karim El Baqqali, piloto de la narcolancha, quien se entregó voluntariamente. Fue el pasado 19 de septiembre. Su declaración marcó un antes y un después en la investigando, abriendo la puerta a la identificación de los demás implicados.
Los cuatro acusados, todos de nacionalidad marroquí, se enfrentan a graves cargos por las muertes de Miguel Ángel González y David Pérez –el otro guardia civil arrollado mortalmente por la narcolancha–, incluyendo dos delitos de asesinato, cuatro de asesinato en grado de tentativa (otros cuatro agentes resultaron heridos), seis de atentado a agentes de la autoridad, además de contrabando y pertenencia a organización criminal.