Actores y vecinos se caracterizan de bandolerosTurismo Grazalema / F. Moreno

Cádiz

Grazalema empuña el trabuco: el pueblo recrea el amor trágico y la huida del bandolero El Tempranillo

La localidad se viste de época para revivir durante tres días los sucesos de 1832 en un evento que cumple 17 años

Decía Prosper Mérimée, el célebre autor de Carmen, que en España mandaba el Rey, pero en Sierra Morena lo hacía El Tempranillo. Y no solo en Sierra Morena, también en la serranía de Ronda y en el interior de la provincia de Cádiz. En cualquier lugar donde fuera posible dar un golpe y huir con garantías, a menudo con la complicidad y hasta la admiración del pueblo.

Durante una década, José María Hinojosa Cobacho, nacido en Lucena (Córdoba) y apodado El Tempranillo por su precocidad en el contrabando, mantuvo en jaque a las autoridades y a los temidos 'migueletes', la milicia rural de los tiempos de Fernando VII para perseguir y aherrojar a estos bandoleros que, gracias a los viajeros románticos como Mérimeé, llegaron a ser famosos en toda Europa.

La vida del Tempranillo es una constante huida hacia adelante, asaltando carruajes de potentados y diligencias del Reino, siempre con dos pistolones y dos navajas en la faja, acompañado por varias decenas de facinerosos de apodos tan elocuentes como El Veneno. Aquella vida frenética dio a su fin en 1833 en Alameda (Málaga), no a manos de los migueletes sino de otro bandolero: el Barberillo.

Tragedia en el cortijo

Un año antes, en enero de 1832, vivió en Grazalema el episodio más legendario de una vida inusual. Su esposa, la bella gitana María Jerónima Francés, estaba a punto de parir en un cortijo de Grazalema cuando los 'migueletes' cercaron el edificio. Mientras El Tempranillo se fajaba a tiro limpio, María Jerónima moría en el parto. José María se ató a su esposa fallecida a la espalda y recogió al niño en la faja y salió cabalgando del cortijo sin que los 'migueletes' le acertaran. Al día siguiente entregó a su familia el cadáver de su esposa y bautizó al hijo común en la iglesia de Grazalema.

La localidad gaditana cabecera de la Sierra recrea cada año este episodio romántico, un evento que concita a cerca de 17.000 personas en las calles de Grazalema. La XVII recreación histórica Sangre y Amor en la Sierra tendrá lugar del 3 al 5 de octubre con la presencia de decenas de actores caracterizados de bandoleros y los vecinos vestidos a la moda del siglo XIX.

Música y gastronomía

Durante el fin de semana se recrearán escenas de la vida de El Tempranillo, sus golpes, los enfrentamientos con la autoridad, su boda con María Jerónima y, cómo no, el parto dramático, la huida de José María y el entierro de su esposa. Todo ello acompañado de espectáculos de baile, desfiles, recreaciones infantiles y gastronomía.

Grazalema vive una completa inmersión en el siglo XIX con un evento cada vez más esperado en el mes de octubre y que aspira a servir de acicate para promocionar los encantos turísticos y la rica historia de este enclave.