Buques de Maersk, en la terminal de APM del Puerto de Algeciras, en una imagen de archivo
Cádiz
El Puerto de Algeciras se blinda ante el desafío logístico de Marruecos en el Estrecho
La Autoridad Portuaria prevé una inversión de más de 1.000 millones de euros en los próximos cinco años tras superar los 100 millones de toneladas movidas por décimo año consecutivo
El Puerto de Algeciras refuerza su estrategia para blindarse ante un escenario logístico cada vez más competitivo en el Estrecho. Así lo puso de manifiesto el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, durante la presentación del balance anual del primer puerto del sistema nacional. Un ejercicio marcado por cifras sólidas, aniversarios clave y, sobre todo, una ambiciosa planificación de futuro.
Los datos confirman la fortaleza del enclave algecireño. Por décimo año consecutivo se han superado los 100 millones de toneladas de mercancías movidas, pese a registrar un descenso cercano al 3 % respecto al ejercicio anterior que no empaña el papel del puerto como motor económico de Andalucía y de España.
El balance coincide además con varias efemérides que reflejan la evolución del puerto. Se cumplen 40 años de la implantación de la terminal de Maersk en Algeciras y medio siglo desde el inicio del movimiento de contenedores. Desde entonces han pasado por sus instalaciones 114 millones de TEU (medida estandarizada que representa la capacidad de un contenedor ISO de 20 pies de largo), con 4,7 millones registrados en el último año, consolidando su liderazgo en tráfico de contenedores.
Más allá de los números, Landaluce subrayó la importancia de la planificación estratégica. En este contexto destaca el proyecto Hércules, una iniciativa que supondrá una inversión de 200 millones de euros destinada a transformar la fisonomía del puerto y reforzar su eficiencia. El objetivo es adaptar las infraestructuras a las nuevas demandas del comercio marítimo global y mantener a Algeciras entre los puertos más competitivos del mundo.
El Plan de Empresa 2026-2030 refuerza esa apuesta a largo plazo. Solo con fondos propios, la APBA prevé invertir 580 millones de euros durante ese periodo. «Si sumamos lo que aportarán clientes y operadores, superaremos los 1.000 millones de euros», explicó el presidente. Una cifra que evidencia la confianza del sector privado en el potencial del puerto y su capacidad de crecimiento.
Esta planificación ha permitido cerrar el ejercicio con unos beneficios de 27 millones de euros, una cifra que podría haber sido mayor, ya que 18 millones adicionales se han destinado a bonificaciones para los clientes. El objetivo es mejorar la competitividad en un entorno geopolítico «cada vez más complejo», marcado por tensiones internacionales, nuevas rutas comerciales y la aparición de grandes proyectos portuarios en el entorno del Estrecho.
Un desafío al otro lado del Estrecho
El blindaje de Algeciras cobra especial importancia ante el avance del megaproyecto Nador West Med, el nuevo puerto que Marruecos construye a solo 50 kilómetros de Melilla. Su desarrollo amenaza con alterar el equilibrio logístico en el estrecho de Gibraltar, al ofrecer una alternativa con costes laborales y operativos notablemente inferiores a los europeos y una ubicación de alto valor estratégico.
La primera fase del proyecto concluirá entre finales de 2026 y principios de 2027, mientras que su plena operatividad se espera para 2030. Según su diseño, contará con un dique principal de 4.200 metros, un contradique de 1.200 y un muelle de 1.440 metros con 18 metros de calado. A ello se suman 60 hectáreas de plataforma y grúas de última generación.
Nador West Med tiene también una clara vocación energética. Además de su terminal de hidrocarburos, incluirá instalaciones para carbón, carga general y mercancía rodada. Con ello, Marruecos pretende atraer no solo tráfico de contenedores, sino también industrias asociadas al suministro de energía y materias primas.
La paradoja para Algeciras es que este ambicioso proyecto se financia en gran parte con fondos vinculados a la Unión Europea. La inversión total rondará los 730 millones de euros, con más de 300 millones procedentes de préstamos del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), del que forman parte España, Marruecos y la propia UE.