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Otra universidad pone en marcha una cátedra sobre el habla andaluza tras afirmar que está «estigmatizada»
Nace en Cádiz al amparo del protocolo para la puesta en valor del habla andaluza que firmaron en 2024 la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y la Fundación que preside Alejandro Rojas Marcos, uno de los fundadores del Partido Andalucista
«Es una respuesta a lo de que demanda la sociedad». La Universidad de Cádiz pondrá en marcha este año una cátedra dedicada a impulsar el estudio, la investigación y la difusión del habla andaluza, una iniciativa que responde a la creciente «demanda social» de los andaluces de poner en valor un rasgo de su identidad que arrastra una «estigmatización» desde hace siglos, según Teresa Bastardin Candón, que la dirigirá.
La disciplina nace al amparo del protocolo para la puesta en valor del habla andaluza que firmaron en 2024 la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y la Fundación que preside y lleva el nombre del andalucista Alejandro Rojas Marcos.
La cátedra abordará el habla andaluza «desde la perspectiva histórica y actual, con una visión amplia y de todas las variedades» y con la intención poner en valor un habla sobre la que «los estereotipos han pesado históricamente».
«La estigmatización de nuestra forma de hablar existe desde hace siglos y no terminamos de quitarnos eso de ser considerados malhablados. ¿cuánta gente de Andalucía cambia su forma de hablar cuando pasa a un discurso más formal?», cuestiona la filóloga.
«Los propios académicos nos habíamos mantenido al margen. A veces los lingüistas estamos en nuestras torres de cristal, y no damos a conocer al público nuestros trabajos e investigaciones con las que podíamos aportar», explica.
La Junta defiende su uso institucional
En 2024, con Juanma Moreno (PP) disfrutando de su mayoría absoluta, Andalucía daba un inesperado paso al frente para «proteger» el habla andaluza favoreciendo su uso institucional y con formación en los colegios y universidades.
Tras un acuerdo alcanzado entre el presidente de la Junta, y la Fundación de Alejandro Rojas-Marcos, exlíder del Partido Andalucista, Moreno levantó la bandera de uno de los símbolos del andalucismo, un planteamiento que antes parecía reservado a los postulados de formaciones nacionalistas y de izquierda.
Con la coordinación de la Consejería de Cultura, ambas instituciones dijeron que de esta manera pretendían «poner en marcha una estrategia de divulgación del habla, cuyo uso se favorecería en espacios públicos, entornos institucionales e incluso medios de comunicación». No todos en Andalucía están de acuerdo. Quien más en contra se ha mostrado ha sido Vox, que ha tachado la iniciativa de «disparate».
El lío de Montero con las 'lenguas'
Y en esta lucha por ser más andalucista que nadie, llegó María Jesús Montero, que como promesa preelectoral en una carrera que desembocará en comicios próximamente, prometió, en caso de resultar elegida, hasta una ley de lenguas andaluzas.
Después, arrollada por la realidad y por las críticas, reculó al matizar dos días después su propuesta. Tras el dictamen de la mayoría de los expertos de que no existe una lengua andaluza, la candidata del PSOE-A reconoció que es «más correcto» hablar «de ley de hablas andaluzas que de lenguas».
Una vez asumido el propósito de enmienda, sin embargo, ha prometido seguir para adelante en el caso de que resulte elegida. «Bienvenido el debate sobre la forma de proteger nuestra expresión», añadía, en un mensaje en X. «Nuestro compromiso es impulsar una norma para dignificar» las hablas andaluzas «y protegerlas», tal y como dice el «artículo 10.3 de nuestro Estatuto».