El regimiento de caballería blindada del Ejército británico, durante unas maniobras en el Peñón en 2021The British Army

Gibraltar, la base militar que el Gobierno obvia en su 'no a la guerra' en Irán

El desplante de Sánchez a Donald Trump contrasta con la libertad que el tratado concede al Reino Unido para que sus tropas y las de sus aliados operen desde la base del Peñón

Pedro Sánchez ha rescatado el 'no a la guerra', aquel lema que en su día movilizó a la izquierda contra José María Aznar, para rechazar ahora que Estados Unidos use las bases militares de Morón y Rota para sus ataques a Irán. Sin embargo, el tratado de Gibraltar, del que tanto se felicita el Gobierno de España, da vía libre al uso de la base del Peñón para el mismo fin.

El desplante de Sánchez a Donald Trump contrasta con la libertad que el tratado concede al Reino Unido para que sus tropas y las de sus aliados, entre ellos Estados Unidos, operen desde la base del Peñón. Aun así, el Gobierno defiende que España no ha renunciado a la soberanía de Gibraltar; un concepto, el de soberanía, que ha invocado el líder socialista frente a Trump, por cierto.

Resulta que el artículo 38.1 del tratado establece que los miembros de las Fuerzas del Reino Unido no residentes o de fuerzas de terceros países en visita estarán «exentos de las normas sobre pasaportes y visados y de los controles fronterizos de Schengen». En otras palabras, militares británicos o de países como Estados Unidos podrán utilizar las instalaciones militares en el aeropuerto y el puerto de Gibraltar sin que España pueda impedirlo.

«Para el registro de los miembros de fuerzas no residentes del Reino Unido o de fuerzas visitantes de terceros países» bastará con presentar en los pasos fronterizos de Schengen la tarjeta de identidad expedida por su Ministerio de Defensa y una orden de desplazamiento, individual o colectiva, en español e inglés, que certifique «la condición de la persona como miembro de una fuerza no residente».

Además, de acuerdo con el artículo 260.2, «la admisión temporal y la reexportación de vehículos de servicio de las Fuerzas del Reino Unido no residentes o del componente civil por sus propios medios o de vehículos de motor privados para su uso personal estarán exentas de derechos de aduana e impuestos indirectos». En la práctica, esto implica que el armamento tampoco quedará sometido al control directo de los funcionarios españoles.

Se da la circunstancia de que la presencia militar de Estados Unidos en la base de Gibraltar es recurrente, debido a su posición estratégica. La colonia británica permite que barcos y aviones militares de EE. UU. utilicen sus instalaciones para reabastecimiento y reparaciones menores y como punto de apoyo para operaciones en el Mediterráneo.

Por el momento, el Gobierno británico ha rechazado unirse formalmente a la guerra contra Irán, aunque está dispuesto a enviar dos portaaviones a Oriente Medio y ha autorizado a Estados Unidos el uso de sus bases de Fairford y Diego García –atolón del archipiélago de Chagos, en el océano Índico– para disparar contra posiciones iraníes «con fines defensivos».

«OTAN no, bases fuera»

El coordinador federal de Izquierda Unida y candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, ha exigido este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez que negocie con el Reino Unido para garantizar que la base militar de Gibraltar «no se va a utilizar para una guerra ilegal como la que están haciendo los Estados Unidos e Israel contra Irán».

Dicho esto, el líder de IU ha celebrado que no se permita el uso de las bases de Morón y Rota para «una guerra que va contra el derecho internacional» y se ha mostrado partidario de que ambas «se conviertan en bases de ayuda humanitaria, con garantía de mantenimiento de los puestos de trabajo». «Queremos que sean bases de paz. Llevamos 40 años diciendo que 'OTAN no, bases fuera' y volvemos a decirlo en 2026», ha concluido.