Imagen de la entrada de la base de Rota tras la negativa de Pedro Sánchez a ceder su uso para ataques a Irán
Cádiz
El cierre planteado por la izquierda choca con la vida en Rota: «Sin la base este pueblo se muere»
La Rota actual no se entiende sin la base, que representa las dos terceras partes de la economía local, antes basada en la agricultura y la pesca
Salir de la OTAN y el cierre de las bases militares de Estados Unidos en España son dos de las exigencias que partidos como Izquierda Unida o Podemos han vuelto a poner sobre la mesa tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. En Rota, sin embargo, no están para nada de acuerdo con las reclamaciones de estas formaciones, ya que la base naval da vida al pueblo.
La Rota actual no se entiende sin la base, que representa las dos terceras partes de la economía local, basada en la agricultura y la pesca hasta que empezaron a llegar los americanos. La presencia militar de Estados Unidos tiene su origen en los llamados Pactos de Madrid (1953), que consistían básicamente en la instalación de bases estadounidenses en España a cambio de ayuda económica y militar.
La llegada de los americanos supuso además una auténtica revolución en el desarrollo económico y social de la ciudad gaditana. Por un lado, sus vecinos vieron la oportunidad de orientar su fuente de ingresos hacia el ámbito militar, y por otro, se introdujo una variedad de productos y de elementos culturales que no se conocían en el resto de España.
En Rota se respira normalidad estos días, pese a la guerra. El sentimiento no es muy distinto al del resto del país. El temor es el mismo en Rota que en Sevilla, Madrid o La Coruña y se basa, de hecho, en las consecuencias económicas de este conflicto, que pueden agravarse con un embargo comercial de Estados Unidos a España tras la negativa de Pedro Sánchez a que el Ejército americano use sus bases en territorio español para sus ataques.
No hay miedo en sí a la guerra. La realidad es que Estados Unidos realiza operaciones militares continuamente. «Aquí estamos acostumbrados desde hace muchos años», ha afirmado a Europa Press un vecino de Rota que ha trabajado en la base, sin la cual «este pueblo se muere». Este roteño asegura que «es lo más seguro que hay encima de la Tierra».
Por su parte, el alcalde socialista de Rota, Javier Ruiz Arana, ha señalado que «no cabe en ningún tipo de lógica o de sentido común» pensar en un planteamiento que suponga retirar la base naval de su posición actual. También ha manifestado la «normalidad» existente en la localidad ante el conflicto bélico en Irán. En palabras de Ruiz Arana, la sensación en Rota es que la guerra «pilla muy lejos».
«Aquí siempre se ha tenido la percepción de estar protegido y en un sitio que está controlado. No pensamos que esta situación sea un problema en cuanto a la seguridad de la población ni del entorno porque ya se ha dado en otras muchas ocasiones», ha añadido.
Sin embargo, el líder de Izquierda Unida y candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, ha llamado a «desmantelar» las bases de Rota y Morón (Sevilla). La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha exigido a Pedro Sánchez el cierre para demostrar su «no a la guerra». Y José Ignacio García, portavoz de Adelante Andalucía, partido de la expodemita Teresa Rodríguez, ha pedido «echar al Ejército de Estados Unidos de las bases andaluzas».
El límite establecido en el último convenio de colaboración entre España y Estados Unidos sitúa en 4.250 el máximo de militares estadounidenses en la base de Rota. No obstante, hoy por hoy apenas hay destinados alrededor de 2.800 soldados. A estos hay que sumar, eso sí, unos 2.000 familiares que viven con ellos y unos 500 civiles llegados de EE. UU. para trabajar en las instalaciones.
Esta población militar deja dinero en el pueblo y convive con los vecinos autóctonos, de modo que, salvo una minoría que de manera recurrente se manifiesta en contra de la presencia de los yanquis en territorio español, nadie en el pueblo se imagina Rota sin su base.