Imagen de los operarios de bomberos dirigiendo el agua a un puente
Infraestructuras
Los bomberos enfrían con agua las juntas de dilatación de varios puentes para evitar que se caigan
Las altas temperaturas que ha traído la ola de calor están provocando problemas impensables hace solo unos años
Europa vive una de las mayores olas de calor que se recuerdan, tanto que dicen que las temperaturas podrían ser históricas. Esto supone un verdadero problema para las infraestructuras, especialmente en países como Holanda en el que no están acostumbrados a que haga tanto calor.
En las carreteras y en las calles por las que circulan los tranvías, las autoridades han detectado que el asfalto se ha reblandecido por culpa del calor, lo que supone un peligro muy importante que controlan constantemente los responsables de mantenimiento de las carreteras.
El asfalto se derrite
Mientras, los puentes tampoco se libran y la temperatura es tan elevada que los bomberos se han visto obligados a refrescar las juntas de dilatación con agua. Hay que tener en cuenta que en estos países las obras públicas no están pensadas para estas temperaturas, lo que provoca que tengan menos juntas de dilatación de las necesarias.
Agua para combatir el calor de las juntas de dilatación
Por si esto fuera poco, el material de relleno que se usa, habitualmente gomas, resinas y derivados del caucho, se ha reblandecido tanto que supone un peligro para la estabilidad de los puentes y viaductos, por lo que se han visto obligado a llevar a cabo estas actuaciones puntuales en los Países Bajos.
El cambio de temperaturas, que ya se deja notar en toda Europa, provocará con toda seguridad que las obras se hagan ahora pensando en temperatura más elevadas para evitar problemas como este que puede provocar una catástrofe. En el vídeo los bomberos explican lo que ha ocurrido y lo que están intentando hacer al refrescar los puntos concretos.
Hay que tener en cuenta que en España sí estamos preparados para estas temperaturas muy altas, pero aquí los problemas llegan cuando nieva y hiela y las temperaturas caen de manera intensa, tal y como pudimos comprobar durante la Filomena, con media España sin luz, agua y gas.