La gran cantidad de comida disponible en zonas urbanas está modificando los habitos de estas especiesEuropa Press

Un bebé de 18 meses acaba en el hospital tras el ataque de una gaviota en Cádiz para quitarle un bollo

Aunque no sorprende este tipo de percances para conseguir comida, no es normal que acaben hiriendo a una persona

Una gaviota ha atacado recientemente a un bebé de tan solo año y medio en la playa de La Caleta, en el centro de Cádiz, con el objetivo de robarle el bollo que comía.

Una actitud agresiva que no sorprende a los habitantes de la zona costera, aunque sí es novedad que acaben hiriendo a una persona. En este caso, el menor acabó en el hospital.

Y es que los expertos alertan de que estas especies se han malcriado debido a la cantidad de comida disponible en las ciudades, lo que les ha llevado a modificar sus hábitos. En cuanto tienen hambre, no dudan en abordar a paseantes o turistas para robarles cualquier alimento.

Pese a que las gaviotas están protegidas, la asociación Halconeros de la Bahía, en Cádiz, colabora con los ayuntamientos de la zona para que halcones y otras aves de cetrería disuadan a las gaviotas allí donde más ejemplares se concentran. Además, también se procede a la retirada de sus huevos de forma selectiva para evitar la sobrepoblación.

Rapaces que disuaden

Así, este club se sirve de aves rapaces para controlar de forma disuasoria la presencia y el comportamiento agresivo de gaviotas y ejemplares similares en las zonas urbanas de la costa. Los halcones están entrenados para volar allá donde hay un gran impacto de las gaviotas, logrando que se dispersen de forma natural.

Aunque existe un control legal, ya que las gaviotas cuentan con protección, el trabajo disuasorio de la cetrería está acreditado como un arma ejemplar para evitar males mayores