Vista exterior del histórico restaurante de Torrox CostaRedes Sociales

Málaga

El restaurante histórico de Málaga que reabre un conocido chef catalán gracias a 'Verano Azul'

El chef catalán, enamorado de la provincia desde la infancia, rescata un histórico local frente al mar para convertirlo en un referente gastronómico y cultural

La infancia marca. Jesús Mulero, chef barcelonés, confiesa con una sonrisa que su amor por Málaga nació frente al televisor. «Desde que veía la serie Verano Azul», rememora. en Diario Sur. Aquella Nerja televisiva se convirtió en un anhelo. Tras una carrera internacional, su sueño se materializa esta semana en Torrox Costa, a pocos kilómetros de esos acantilados míticos. «Quiero retirarme en Málaga, es otro capricho que tengo», afirma con convicción.

Su trayectoria lo llevó por hoteles de lujo en tres continentes. Sin embargo, el imán de la Costa del Sol fue más fuerte. Tras gestionar un boutique hotel en Segovia, ha centrado todas sus energías en este proyecto. La verdad es que no podía esperar más. Y es que, según sus propias palabras, «Málaga es pasión y vida para mí».

Un local con alma propia

El restaurante no es un espacio cualquiera. Se trata de un establecimiento con historia, casi una institución en Torrox Costa. Inaugurado en 1976, fue testigo del nacimiento de la urbanización Laguna Beach. Durante décadas, fue un punto de encuentro vibrante que luego perdió fuelle. Mulero, con la intermediación de la agencia Geolocales, lo ha rescatado. Su objetivo es claro: devolverle el esplendor.

«Quiero que La Pataleta vuelva a ser un punto de encuentro en la zona», explica el cocinero. El local, en la Avenida de España 7, tiene vistas al Mediterráneo. Su capacidad es para 130 comensales y abrirá todos los días, excepto los lunes. La apertura ha generado, de momento, cuatro puestos de trabajo, una cifra que se multiplicará en verano.

El chef Jesús Molero en portada de un libro dedicado a élRedes Sociales

Una carta viajera y sabrosa

La oferta gastronómica promete. Mulero apuesta por una carta sencilla pero con carácter. Las carnes y los arroces en paellera serán protagonistas, este último con la técnica alicantina de la salmorreta. La mezcla de sabores recoge la esencia de sus viajes. «Será sencilla y divertida», avanza.

Entre los platos estrella, destacan arroces como el de rabo de toro glaseado con setas. También habrá secciones creativas: desde un magret de pato con reducción de Pedro Ximénez hasta un apartado de fritos con propuestas como croquetas de arroz negro. Cada plato cuenta una historia.

Más que un restaurante

La decoración sigue una estética mediterránea, con blancos y azules que dialogan con el mar. El espacio se divide en varias zonas: restaurante, gastrobar con bodega visible y una zona chillout con sofás. Busca crear un ambiente acogedor, donde el cliente se sienta en casa.

Pero La Pataleta aspira a ser un centro cultural. Cada sábado habrá conciertos, monólogos o espectáculos. Además, cederá su espacio para exposiciones y encuentros. El chef quiere crear una comunidad a su alrededor. Sobre su futuro, no tiene dudas: está ligado a esta tierra. Incluso vivirá en dos apartamentos sobre el local. «La gente y el clima que he encontrado me da la vida», insiste, emocionado. Su sueño, al fin, tiene dirección fija: Avenida de España, número 7.