Rescatan a Boro, el perro que huyó tras el accidente de AdamuzPacma

Málaga

Rescatan a Boro, el perro malagueño de una mujer herida en el accidente de Adamuz, que ya está con su dueña

El animal, muy asustadizo, logró huir en el último momento cuando los equipos se acercaron en un primer intento de rescate. Un día después ha podido ser atrapado y ya está con su familia

La Guardia Civil confirmó el avistamiento de Boro el pasado miércoles 21 de enero, el perro de la joven malagueña herida en el grave descarrilamiento de Adamuz. Fuentes del Seprona indicaron que el animal fue visto cerca de las vías. Sin embargo, la operación de rescate no puedo llevarse a cabo ya que el animal consiguió escapar entre la espesura. Pero hoy sí hay final feliz para Ana García, su dueña: Boro ya está en sus brazos sano y salvo.

«Cuando lo han intentado coger, ha huido», explicaron con fuentes del Instituto Armado en el primer intento, pero ya le tenían localizado. Al día siguiente, en una segunda batida, sí consiguieron rescatarle. Inmediatamente, tras comprobar que el animal estaba bien, fue entregado a la familia que, visiblemente emocionada, lo abrazaban con entusiasmo. Su dueña, con las heridas y marcas en su rostro aún visibles por el grave accidente de tren en Adamuz, no podía parar de sonreír y besar a Boro.

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Rescate complejo y lleno de emociones

La historia de Boro conmueve a toda España desde el pasado 18 de enero. Su dueña, la malagueña Ana García Aranda, de 26 años, viajaba en el tren con su hermana y su cuñado. Tras el violento impacto, el animal, presa del pánico, se soltó y desapareció. Entre lágrimas, Ana relataba después en televisión cómo lo cogió en brazos, pero el terror del momento lo impulsó a correr. Para ella, Boro no es una simple mascota, es un miembro fundamental de su familia.

Ana García con su perro Boro en el paseo marítimo de MálagaRedes Sociales

«Yo sé que esto es lo que mi hermana haría», declaró Raquel, la hermana de Ana, apenas horas después del siniestro. Aunque también resultó herida, su prioridad fue lanzar un desesperado llamamiento para encontrar al perro. Este emotivo mensaje activó una ola de solidaridad. Voluntarios, asociaciones animalistas y bomberos se movilizaron sin descanso, batiendo la peligrosa zona día tras noche.

La discreción, clave para el éxito

La operación se ha desarrollado con extrema prudencia. «La situación ha sido extremadamente delicada y, por respeto a la familia, se había acordado mantener discreción», explicó la asociación animalista Tribu Ubuntu en redes sociales. Además, desde el primer momento se pidió a la ciudadanía que no acudiera al lugar. Saturar el área podía poner en riesgo tanto al animal como a los equipos de rescate.

PACMA, el Partido Animalista, jugó un papel crucial al conseguir un permiso excepcional del Ministerio del Interior. Dada la peligrosidad del área, el acceso estaba restringido. Gracias a esta autorización, un equipo profesional pudo trabajar en el terreno de forma controlada. Ellos mismos advirtieron que Boro es muy temeroso, por lo que descartaron batidas masivas que pudieran asustarlo más. Finalmente han podido rescatarle.