Muebles inservibles apilados en la calleRedes Sociales

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Dejar muebles en la calle saldrá caro en Málaga: la Policía multará con 750 euros a quien lo haga

«La estantería más cara de Málaga»: el lema con el que Limasam busca concienciar sobre el depósito correcto de enseres mientras refuerza la vigilancia policial en todos los distritos

Dejar un colchón viejo junto al contenedor puede salir muy caro. Literalmente. El Ayuntamiento de Málaga ha puesto en marcha una campaña para recordar a los vecinos que abandonar muebles y enseres en la vía pública fuera de los horarios establecidos conlleva una sanción de hasta 750 euros. La iniciativa, presentada por los concejales Teresa Porras y Avelino Barrionuevo, busca atajar un problema que genera puntos negros de suciedad y un sobrecoste para Limasam.

Los mensajes de la campaña no dejan lugar a dudas. Con lemas como «La estantería más cara de Málaga» o «Nueva o usada, te va a costar lo mismo», el Consistorio apela directamente al bolsillo de los ciudadanos. Las creatividades, que ya se están difundiendo en redes sociales, soportes publicitarios y autobuses urbanos, inciden en la idea de que incumplir la normativa no sale a cuenta. Porque, al final, una multa de esas dimensiones duele más que cualquier mudanza.

Pero la cosa no se queda solo en palabras. Durante esta semana, desde el 18 hasta el 25 de febrero, la Policía Local desplegará un dispositivo especial con un carácter eminentemente informativo. Los agentes advertirán a quienes sean sorprendidos depositando muebles fuera de hora, explicándoles los días y horarios correctos en cada barrio. Sin embargo, a partir del 25 de febrero, el aviso se convertirá en sanción. Y ojo, que la ordenanza municipal es clara: hasta 750 euros.

Un teléfono para denuncias anónimas

La campaña tiene una segunda pata que busca la implicación ciudadana. Se ha habilitado el teléfono gratuito 900 847 847 para que cualquier persona pueda avisar, de forma anónima, si sorprende a alguien depositando muebles fuera del horario permitido. Es una medida que pretende convertir a los propios vecinos en guardianes de la limpieza de sus calles, una forma de presión social que, en otras ciudades, ha dado buenos resultados.

Y es que los llamados «puntos negros» se multiplican en algunos distritos. Hay lugares donde los enseres se acumulan a cualquier hora, generando una imagen degradada y atrayendo incluso más basura. Limasam tiene perfectamente identificadas esas zonas y será allí donde la Policía Local extremará la vigilancia, con turnos de mañana, tarde y noche. El objetivo es que el mensaje cale: no vale cualquier día ni cualquier hora.

9.600 toneladas retiradas en 2025

Detrás de esta campaña hay una realidad numérica que impresiona. Según los datos de Limasam, el año pasado se recogieron 9.632,65 toneladas de muebles y enseres en la vía pública. La cifra supone un incremento del 2,25 % con respecto a 2024, cuando se retiraron 9.420,3 toneladas. Los colchones y las estanterías se llevan la palma entre los objetos más abandonados, lo que explica en parte el enfoque de los lemas elegidos.

La empresa municipal ha ido modernizando su flota para afrontar este desafío. Precisamente el año pasado incorporó 32 nuevos vehículos con una inversión superior a los 876.000 euros, muchos de ellos híbridos y destinados específicamente a la recogida de muebles. Pero por mucha maquinaria que se destine, si la ciudadanía no colabora, la batalla está perdida.

Refuerzo de vigilancia

La concejala Teresa Porras lo tiene claro: no se trata solo de limpiar, sino de educar. Por eso la campaña combina la sensibilización con el control. Durante los próximos días, los malagueños verán los mensajes en paradas de autobús, en las pantallas de la ciudad y en sus perfiles de redes sociales. La idea es que nadie pueda alegar desconocimiento cuando llegue la sanción.

Además, la vigilancia policial se intensificará en todos los distritos, con especial atención a aquellos puntos donde la acumulación de enseres se ha cronificado. Los agentes estarán presentes en los horarios en los que tradicionalmente se producen más infracciones, y no dudarán en multar cuando corresponda. Porque, como recuerdan desde el Ayuntamiento, mantener la ciudad limpia es cosa de todos, y quien no cumpla, pagará.