El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre

Málaga

El PP frena la prohibición del burka en Málaga que sí prospera en Rincón de la Victoria y Alhaurín el Grande

Los populares votan a favor en estos dos municipios mientras se abstienen en el Ayuntamiento de Málaga, lo que impide sacar adelante la moción de Vox para vetar el velo integral en dependencias municipales

Málaga sigue dos líneas diferentes bajo un debate similar. Durante algunos días, la propuesta de Vox de prohibir el acceso a instalaciones municipales de uso público con el rostro cubierto, particularmente burka y niqab, ha producido resultados notablemente diferentes en la provincia.

Al mismo tiempo que han tomado una posición para votar sí en apoyo de una iniciativa como lo demuestra un voto en Rincón de la Victoria y Alhaurín el Grande, en la capital el partido popular se ha abstenido, dejando la moción sin el apoyo necesario para su aprobación.

Elisa Pérez de Siles, la portavoz popular explicó que su grupo propondría enmiendas y defendió la base del tema: «No se trata solo de la seguridad de las vidas. El burka es una de las herramientas para ocultar, castigar y subyugar a las mujeres».

Pérez de Siles afirmó que «la libertad y los derechos de las mujeres están por encima de expresiones religiosas arcaicas» y emitió una crítica a la izquierda: «No entiendo que algunos partidos que se enorgullecen de ser feministas se opongan a esta iniciativa». Bajo el apoyo del PP, habría habido un voto mayoritario claro, pero la abstención popular tuvo el efecto de cambiar el resultado.

La portavoz adjunta de Vox en el Ayuntamiento de Málaga, Yolanda Gómez, fue implacable al escuchar la posición del partido popular. «Votaron a favor en Rincón de la Victoria y se abstuvieron en Málaga para evitar que la moción fuera aprobada», lamentó, señalando lo que ve como una contradicción interna dentro del partido gobernante.

Vox insiste en que la sugerencia fue diseñada para asegurar que los espacios administrativos donde la imagen no solo es visible sino que también necesita ser observada, sean seguros y protegidos.

«Criminaliza al inmigrante»

La moción, como cabía esperar, obtuvo el rechazo de la izquierda. Aseguran que la iniciativa «busca criminalizar al diferente y al inmigrante, siempre poniendo la seguridad primero», el portavoz socialista Daniel Pérez dijo que su grupo estaba en desacuerdo con la legislación propuesta. Una posición que los socialistas mantienen en todas las sesiones plenarias donde se ha debatido este tema.

Toni Morillas, portavoz adjunta de Con Málaga y exdirectora del Instituto de la Mujer, también defendió el rechazo de su partido. Aunque admitió que el burka «es un símbolo de opresión patriarcal», advirtió que prohibir a las mujeres que lo usan en lugares públicos «no resuelve nada, e implica la expulsión de estas mujeres y su revictimización». Un argumento no sobre la importancia simbólica de la ropa, sino sobre la protección de las personas.

Donde sí se prohíbe

En Rincón de la Victoria, el portavoz de Vox, Carlos Chinchilla, dio la bienvenida al apoyo que recibió de su municipio. «Gracias a VOX, la mazmorra textil del burka y el niqab no será permitida en instalaciones municipales, contra la oposición de la izquierda», dijo después de la sesión plenaria, denunciando a personas que, a su juicio, «abrazan una falsa tolerancia que termina con nuestra identidad».

La tensión entre seguridad y libertad religiosa. La moción que Vox ha registrado en varios ayuntamientos de la provincia hace un argumento técnico: que es imposible verificar la identidad de alguien que realiza un acto administrativo si su rostro permanece cubierto.

El partido enfatiza que la medida se aplicaría a cualquier cosa, independientemente de su origen o significado, incluyendo cualquier cosa que impida la identificación, salvo casos que puedan justificarse por motivos médicos o de seguridad laboral.

En Alhaurín el Grande, el portavoz de Vox, Antonio Jesús Fernández, defendió la iniciativa «por la seguridad de todos y cada uno de los residentes y funcionarios de este Ayuntamiento», asegurando así la abstención del resto de los grupos municipales. Una posición que permitió que la propuesta avanzara sin grandes contratiempos.