Un votante deposita su papeleta en la urna en un colegio electoralEFE

Elecciones 17-M

Málaga, otro clavo más que probable en el ataúd del PSOE-A a causa del cierre del AVE y la gestión de Puente

La crisis de conectividad golpea con fuerza a los socialistas en su bastión, donde Josele Aguilar afronta sus primeras elecciones como líder con las encuestas en contra; los populares temen la desmovilización de su electorado

Las elecciones andaluzas del 17 de mayo han pillado a los partidos en Málaga en momentos muy distintos. Y la desconexión del AVE, que ya suma más de dos meses sin solución, se ha convertido en un factor que condiciona el tablero electoral. El PP, que en 2022 logró diez diputados por la provincia —una cifra nunca antes alcanzada por ningún partido—, parte como favorito, pero con un problema que le roza: su votante podría desmovilizarse si percibe que el Gobierno central no soluciona la crisis. El PSOE, por su parte, llega tocado. En las últimas autonómicas cosechó su peor porcentaje de votos en la provincia y ahora, con Josele Aguilar al frente por primera vez como secretario general, la crisis ferroviaria amenaza con lastrar aún más sus opciones.

El mapa de 2022 fue un azul casi uniforme. El PP ganó en 83 de los 103 municipios malagueños y sumó casi el 47 % de los votos. Málaga aportó entonces casi el 35 % de los votos que los populares cosecharon en toda Andalucía. Para esta cita, el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, ha sido prudente: «Mejorarlo es difícil, pero repetirlo sería razonable». Pero los populares tienen dos frentes abiertos: la posible desmovilización de su electorado y la amenaza de Vox, que arañó dos escaños en 2022 y aspira a crecer.

La sombra del AVE para los socialistas

Para el PSOE, el contexto es especialmente adverso. Josele Aguilar, que asumió la secretaría general hace justo un año con el objetivo de «generar confianza» y «poner fin a la hegemonía del PP en la provincia», afronta ahora sus primeras elecciones autonómicas como líder. Pero la crisis del AVE ha dejado al partido en una posición delicada. Mientras el ministro de Transportes, Óscar Puente, minimiza el impacto del corte asegurando que «los turistas no llegan mayoritariamente en tren», los hoteleros malagueños cifran las pérdidas para la Semana Santa en cientos de millones de euros.

Aguilar ha tratado de marcar perfil propio. En las últimas semanas ha insistido en que su partido será «contundente en la crítica al PP» y ha señalado que «Málaga y los malagueños van a ser nuestra prioridad frente a todas las instituciones». Pero el propio líder socialista sabe que el lastre es enorme. En 2022, el PSOE se dejó por el camino miles de papeletas respecto a la cita anterior. La brecha con el PP se amplió en más de 25 puntos. Y ahora, con el AVE como telón de fondo, recuperar la confianza del electorado se antoja una misión titánica.

La izquierda, dividida en tres papeletas

A la izquierda del PSOE, el panorama es aún más fragmentado. En 2022, Por Andalucía —la coalición de IU a la que se sumó Podemos in extremis— cosechó un solo diputado por Málaga, mientras que Adelante Andalucía se quedó sin representación. Para este 17 de mayo, las opciones de unidad se han esfumado. Salvo sorpresa de última hora, los malagueños encontrarán tres papeletas de izquierda alternativa: Por Andalucía (con IU y Sumar), Podemos —que concurre por primera vez con sus siglas— y Adelante Andalucía. Tres cabezas de lista para un mismo espacio ideológico.

Ernesto Alba encabezará Por Andalucía; Micaela Jiménez, de Podemos, fue muy crítica con el despliegue policial en el desahucio de Manilva; y Luis Rodrigo lidera Adelante. La división, como admiten las propias formaciones, dificulta la posibilidad de superar la barrera electoral y recuperar la tercera posición que Vox les arrebató en 2022.

Vox aprieta con la «ola de cambio»

Antonio Sevilla, presidente de Vox en Málaga y previsible candidato en la provincia, lo tiene claro. «Andalucía no es ajena a esa ola de cambio que recorre toda España» y el 17 de mayo será «la oportunidad para poner fin al abandono de Málaga». En 2022, Vox sumó dos escaños. Su objetivo ahora es arañar alguno más, siguiendo la estela de otras citas autonómicas recientes donde la formación ha crecido. Y el corte del AVE, con el malestar ciudadano que ha generado, puede ser un caldo de cultivo fértil para su discurso crítico con la gestión del Gobierno central.

El factor De la Torre

El plazo para presentar las candidaturas se abre el 8 de abril y se cierra el día 13. En el PP, la incógnita es quién acompañará a Juanma Moreno —que previsiblemente repetirá como cabeza de lista por Málaga— en el número dos. En 2022 fue Patricia Navarro, aunque luego renunció al acta para ser delegada de la Junta. En el PSOE, la duda es si Josele Aguilar repetirá como candidato o se reserva para las municipales de 2027, algo que él mismo ha dejado en el aire. «Mi tarea ahora va a ser tan ardua que me va a dejar poco tiempo para pensar en otras cosas».

Mientras tanto, Francisco de la Torre, el alcalde que cumple 25 años en el cargo, sigue siendo un activo valioso para el PP. Con 82 años, no descarta presentarse de nuevo en 2027. Su gestión, que ha transformado la ciudad en las últimas dos décadas, sigue siendo un escaparate para los populares. Pero incluso él ha tenido que reconocer que la gestión del AVE ha sido «muy mejorable» y que la imagen del ministro Puente «la tiene perdida». Unas palabras que, en plena campaña, los socialistas no dudarán en poner en boca de sus rivales.