(Foto de ARCHIVO) Vehículo de la Guardia Civil.GUARDIA CIVIL

Málaga

Se hacen pasar por obreros para robar un banco en Mijas a punta de pistola y un cliente los ahuyenta

Los encapuchados, vestidos con ropa reflectante, irrumpieron el viernes en una oficina del BBVA en La Cala de Mijas pero se marcharon con las manos vacías

Nuevo episodio surrealista de robo y otra vez en Mijas. Dos individuos encapuchados se hicieron pasar por operarios de obra para entrar en una sucursal bancaria. Ocurrió el pasado viernes, 10 de abril, en la zona de La Noria, en La Cala de Mijas. Llegaron a bordo de una motocicleta, vestían chaquetas reflectantes y no dudaron en amenazar con una pistola.

Un cliente ahuyentó a los atracadores

Los asaltantes, eso sí, terminaron huyendo con las manos vacías. ¿La razón? El retardo de seguridad de la caja fuerte impidió que pudieran abrirla al instante. Mientras esperaban, algunos clientes que estaban dentro de la oficina comenzaron a increparles, logrando que los ladrones se asustaran y salieran corriendo sin llevarse ni un euro.

«Los clientes que había en la oficina consiguieron amedrentar a los presuntos delincuentes», publica Diario Sur. El miedo a que la policía llegara antes de que la caja se abriera fue decisivo. Los atracadores prefirieron no arriesgarse y salieron por piernas.

La cita fue a las 8.15 de la mañana. El Servicio de Emergencias 112 Andalucía recibió la primera llamada de alerta en ese mismo minuto. De inmediato, movilizaron a agentes de la Guardia Civil y también a servicios sanitarios. Y es que uno de los presentes sufrió una crisis de ansiedad y necesitó asistencia.

La Guardia Civil ya investiga lo ocurrido

Cuando los efectivos del Instituto Armado y la Policía Local de Mijas llegaron al lugar, los ladrones ya habían desaparecido. Tomaron la moto y pusieron rumbo a Marbella. «Estamos investigando para esclarecer lo sucedido e identificar a los atracadores», señalaron desde la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga.

Los vecinos de La Cala se muestran inquietos. No es habitual que un banco sea asaltado tan temprano, y menos con una puesta en escena tan elaborada. La ropa reflectante les permitía pasar desapercibidos en una zona donde suele haber trabajadores a primera hora. Una estrategia que, aunque no les dio el botín deseado, demuestra una planificación casi profesional.

Lo cierto es que la sucursal amaneció el viernes con el corazón en un puño. Los trabajadores, aún en estado de shock, recibieron apoyo psicológico. Por suerte, no hubo que lamentar heridos físicos, aunque el susto fue mayúsculo. La investigación sigue abierta y los agentes revisan ya las cámaras de seguridad de la zona para dar con el paradero de los fugitivos.