Las obras dejarán sin tren a 80.000 personas que cubren el trayecto

Málaga

Nuevo corte ferroviario en Málaga: Adif deja dos semanas sin Cercanías a 80.000 viajeros en época de exámanes

Se interrumpe la línea C2 entre Málaga y Álora para renovar las estaciones de Pizarra y Aljaima, mientras vecinos y alcaldes denuncian mala planificación y falta de información

Málaga vuelve a quedarse sin tren. La línea C2 de Cercanías, la que conecta la capital con el Valle del Guadalhorce, se paraliza desde el viernes 22 de mayo hasta el 8 de junio. El motivo: unas obras de mejora en las estaciones de Pizarra y Aljaima que Adif considera inaplazables. Las actuaciones, presupuestadas en 7,3 millones de euros, afectan también al Media Distancia convencional con Sevilla. Renfe pondrá en circulación 384 autobuses como plan alternativo, aunque nada sustituye la incomodidad de perder el tren durante dos semanas.

Lo cierto es que casi 80.000 pasajeros utilizan cada mes este servicio de proximidad. El año pasado, la línea alcanzó su récord histórico: 975.500 viajeros, un 45 % más que el año anterior. Es decir, cuando más gente lo necesita, llega el corte. Y la pregunta que muchos se hacen en Pizarra y Álora es otra: ¿por qué ahora y no en verano, cuando la universidad para y los colegios cierran? Porque los estudiantes y los trabajadores dependen cada día de este tren para llegar a tiempo.

«Podrían haberse hecho en verano»

El alcalde de Pizarra, Félix Lozano, lo tiene claro: «El tren para Pizarra es vital. Son muchos los estudiantes y trabajadores que lo usan». El regidor fue crítico con la fecha elegida: «Deberían haberse ejecutado las obras en verano, cuando la universidad y centros educativos descansan, y cuando empiezan las vacaciones de verano para muchos empleados».

Los vecinos tampoco se muerden la lengua. «Sabíamos desde hace semanas que nos quedaríamos sin tren, pero nadie esperaba que fuese antes del verano», explicaban algunas usuarias habituales. Y añadían una queja recurrente: «Lo sorprendente es que nos han informado oficialmente esta mañana y solo a través de la aplicación de Cercanías».

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, reconoció las molestias, pero las calificó de «puntuales». «Lamentablemente generan estas molestias puntuales», afirmó, aunque matizó que «el fin es seguir mejorando el servicio a los usuarios». La defensa del Ejecutivo, sin embargo, choca con la realidad cotidiana de miles de malagueños que dependen del tren para estudiar o trabajar. Para ellos, dos semanas sin Cercanías no son una molestia menor: es un problema mayúsculo.

Y es que la planificación deja mucho que desear. Las vías nuevas llevan semanas apiladas junto a las estaciones de Pizarra y Aljaima, visibles para todos. La necesidad de la obra no se discute: renovar desvíos obsoletos y mejorar la fiabilidad es urgente. Pero la Administración, cuya cartera es dirigida por el ministro Óscar Puente, ha vuelto a elegir un momento muy discutido. Mientras los pasajeros se resignan a los autobuses, los alcaldes del Guadalhorce exigen explicaciones. La paciencia, como el tren, también tiene un límite.