Playa de La Malagueta (Málaga)

Vista de la ciudad de Málaga desde la playa La Malagueta.Getty Images/Valery Bareta

Málaga

La factura que la desconexión del AVE le cuesta a Málaga: «Hemos perdido mucho turismo nacional en tres meses»

El sector turístico hace cuentas del impacto económico negativo que ha causado la pérdida de turismo nacional, especialmente el de eventos y congresos, con una bajada del 15 %

La pesadilla ferroviaria de Málaga toca a su fin, pero el rescoldo del daño económico aún humea. Desde aquel fatídico 18 de enero, cuando un desprendimiento en Álora cortó la alta velocidad, la provincia ha vivido un auténtico calvario. Y lo han sufrido hoteles y restaurantes, que han echado de menos al turista nacional. La reapertura anunciada para el 30 de abril es un bálsamo, pero no la cura definitiva.

Mazazo en las reservas hoteleras

El vicepresidente de la patronal hotelera Aehcos, Javier Hernández, es claro y no esconde su preocupación. «Decrementos de reservas del turismo nacional desde comienzos de año», confiesa, mientras explica que ese mercado, tan vital para la ciudad, no terminaba de recuperarse desde 2023. Esa caída ha sido especialmente dolorosa en la capital, donde algunos establecimientos han visto reducida su ocupación hasta un 30 % en los peores momentos del corte. Y es que el turista de Madrid, ese que venía a pasar el fin de semana o a un congreso, simplemente dejó de llegar.

Lo cierto es que la Semana Santa, a priori, lo había pintado muy feo. «Se nos había dado por perdida», reconocen algunas voces del sector. Sin embargo, han conseguido salvarla. El sol de Málaga y la fortaleza de la marca Costa del Sol han logrado atraer a un turista internacional que ha compensado, en parte, la sangría del viajero nacional. «Rozaremos el 98 % de ocupación», aseguraban en algún hotel boutique del centro, demostrando que el tirón de la ciudad puede más que las adversidades.

La hostelería, en el alambre

Pero si hay un gremio que ha sufrido en sus propias carnes la desconexión, ese es el de los hosteleros. Javier Frutos, presidente de Mahos, no se anda con rodeos. «La zona del Perchel, a ver si empiezan a facturar, porque el bajón en este tiempo sin AVE es del 40 %, eso es mucho turismo nacional perdido en tres meses», sentencia, refiriéndose a ese barrio que respira gracias a la estación de tren María Zambrano. Poner cifras a la desesperanza es complicado, pero ese dato dibuja un escenario desolador para bares y restaurantes que viven del viajero.

Frutos incide en un aspecto menos visible pero igual de dañino: el turismo de congresos. «Desde el Palacio de Ferias y Congresos han experimentado una bajada del 15 %», lamenta, asegurando que ese perfil de cliente, el que viene por trabajo, es el más fiel al AVE y también el que más ha tardado en encontrar alternativas. La falta de puntualidad y la logística del autobús han matado la competitividad de Málaga como sede de eventos.

A pesar del mal trago, la reapertura del 30 de abril ha llegado justo a tiempo para insuflar algo de aire. «Es una noticia esperada», coincide Hernández, que confía en que el puente de mayo sirva como prueba de fuego para reactivar la demanda. No obstante, desde la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) lanzan un aviso: no vale solo con abrir, hay que recuperar la confianza perdida. La imagen de un destino incomunicado es un daño colateral difícil de reparar.

Imágenes de los trabajos que se están llevando a cabo en la vía de Alta Velocidad que une Málaga con Madrid, tras la caída de un muro de contención de cinco metros a la altura del municipio malagueño de Álora. A 26 de febrero de 2026, en Málaga (Andalucía, España). Este incidente, que se produjo a inicios de febrero y provocó el derrumbe de tierra sobre la vía, mantiene interrumpida la conexión directa por AVE entre la Costa del Sol y la capital española.

Álex Zea / Europa Press
26/2/2026

Talud que cayó sobre las vías del AVE a la altura de ÁloraEuropa Press

La mofa de Óscar Puente

Y es que mientras hoteleros y hosteleros sacaban la calculadora y hablaban de una debacle, el ministro de Transportes, Óscar Puente, optó por un tono bastante más combativo e irónico. Cuando desde el Partido Popular y algunos medios se barajó la cifra astronómica de 1.300 millones de euros en pérdidas para la provincia, Puente no dudó en calificarla de «clara manipulación» y un «bulo» diseñado para hacer daño al Gobierno central.

Lejos de mostrar empatía por la preocupación lógica del sector, el ministro salió al paso con un sarcasmo afilado en las redes sociales. «De 1.300 M€ a ‘apenas se notará’», escribió en un tuit cargado de mofa, aprovechando unas declaraciones posteriores del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, en las que matizaba que el impacto real podría ser mínimo gracias al buen tiempo. Con esa frase, Puente intentaba desmontar lo que considera una polémica «falsa, infantil y absurda», defendiendo que los datos de ocupación hotelera desmentían los «apocalipsis» anunciados por la derecha.

Paciencia agotada

Mientras los empresarios arañan margen para sobrevivir, la bronca política no ha cesado ni un solo día. El presidente de la Diputación, Francisco Salado (PP), ha mostrado una desconfianza férrea. «Se han dado ya varias fechas: 1 de marzo, 24 de marzo, 27 de abril y ahora 30 de abril. ¿Y por qué ahora tenemos que creer que es la fecha buena?», cuestiona con visible hastío. Salado habla de más de 102 días de «aislamiento ferroviario» y exige respuestas sobre la demora en diagnosticar el problema. Máxime cuando el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció varias fechas para su reapertura. Desde el «se abrirá el martes o miércoles» tras el derrumbe, hasta aplazar fechas en cuatro ocasiones.

En la otra trinchera, el subdelegado del Gobierno, Javier Salas, se ha mostrado combativo y ha sacado la calculadora de las urgencias. «Los trabajadores de Adif han trabajado 24 horas durante todos los días de la semana para que en un tiempo récord de poco más de dos meses una obra tan importante esté restablecida», presume. Salas no ha dudado en comparar la gestión con la de la Junta de Andalucía, a la que acusa de tardar «más de siete meses» en arreglar carreteras provinciales. Un pulso que evidencia la tensión acumulada.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, más cauto, ha valorado positivamente la noticia, pero sin perder el foco. «Me alegra que se confirmara, pero queda recuperar las dos vías y el tema del túnel de Valle de Abdalajís», matiza. Un recordatorio de que, aunque el tren vuelva a rodar, la herida aún necesitará tiempo para cicatrizar del todo.

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