Vista desde arriba de la Playa de El CañueloDiputación de Málaga

A 30 minutos de la capital

La cala secreta de Málaga que los expertos eligen como una de las mejores de España

Escondida entre los acantilados de Maro-Cerro Gordo, la playa del Cañuelo cautiva por su agua cristalina y su arena fina

Hay paraísos que se resisten a ser descubiertos. La playa del Cañuelo, en Nerja, es uno de ellos. Escondida entre los enormes desfiladeros del paraje natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, esta pequeña cala de arena dorada y aguas cristalinas apenas sufre la masificación propia del verano. Y es que su relativa dificultad de acceso la ha convertido en un tesoro casi virgen, un rincón donde el turismo aún no ha logrado imponer su ruido.

La prestigiosa revista de viajes Condé Nast Traveler la ha incluido entre las 12 mejores playas de toda la provincia de Málaga. El motivo: cuenta con «una de las arenas más finas de la provincia» y unas aguas «claras y llenas de vida». No es para menos. La cala, de unos 350 metros de longitud y 15 de anchura, se mantiene prácticamente intacta gracias a lo abrupto del terreno. La Diputación de Málaga la define como «aislada y rústica», un lugar rodeado de rocas, acantilados y una vegetación que parece haberse apropiado del paisaje.

Pero el verdadero espectáculo está bajo el agua. La transparencia de sus fondos marinos convierte a esta playa en un punto de referencia para los amantes del snorkel y el buceo. Y hay una joya que los buceadores buscan con especial devoción: el coral naranja, una especie catalogada como Vulnerable a la Extinción. Nadar entre peces, gorgonias y esta frágil colonia de coral es una experiencia que pocos enclaves de la Costa del Sol pueden ofrecer.

El difícil acceso y aguas cristalinas

Llegar hasta aquí no es sencillo, y quizá por eso sigue siendo un lugar tan especial. El acceso en coche está prohibido por su condición de espacio protegido. Hay que dejar el vehículo en la parte superior del acantilado y bajar por un camino empedrado de unos 20 o 30 minutos. En verano, un autobús lanzadera facilita el descenso por apenas 2,25 euros ida y vuelta. Pero ojo con los horarios: si se pierde el último bus, la subida a pie se convierte en un reto. Ya en la playa, dos chiringuitos —Las Piedras y El Paraíso del Cañuelo— permiten reponer fuerzas sin necesidad de cargar con la nevera.

Situada a tan solo 13 kilómetros de Nerja, en el límite con Granada, la playa del Cañuelo esaccesible desde la N-340 o la autovía A-7. Pero, una vez allí, el visitante comprende que el esfuerzo ha merecido la pena. Porque hay playas que se disfrutan tumbado en la arena. Y otras, como esta, que se disfrutan antes de llegar, durante el camino y mucho después de irse.