El servicio, con sus trámites administrativos en regla, es legal

Una tradición anglosajona

La nueva moda funeraria en la Costa del Sol: despedir a los seres queridos en el Mediterráneo desde 350 euros

La empresa Pazy ofrece ceremonias personalizadas en la Costa del Sol con urnas biodegradables y música

Decir adiós en medio del mar, con las olas balanceándose suavemente y algunos pétalos de rosa flotando en el agua. Esa imagen conmovedora, como sacada de una película, está tomando forma en la hermosa Costa del Sol. La empresa funeraria Pazy ha hecho posible que aquellos que buscan una despedida final única la encuentren. Sus ceremonias personalizadas (con música, proyecciones y homenajes) cuestan entre 350 y 650 euros.

Esta es una práctica, que se originó en países anglosajones, que se ha extendido por toda España, debido a la globalización y al creciente número de residentes extranjeros. Pero Pazy explica que el 95 % de sus clientes son españoles. No es solo un servicio para turistas o expatriados mayores. La demanda de estos servicios ha obligado a Pazy a abrir dos puntos autorizados en Málaga, en los puertos de Marbella y Fuengirola.

Ceremonias personalizadas en el mar

La ceremonia comienza incluso antes de que la urna toque el agua. Los familiares, en pequeños grupos de 10 a 15 personas, abordan un barco desde Puerto Banús o la Marina de Fuengirola. El viaje puede durar entre una y dos horas, tiempo suficiente para llevar a cabo una emotiva despedida. «Es una ceremonia completamente diferente a las convencionales», afirma María Hermida, directora de Pazy.

No se pasa por alto ningún detalle en el viaje. Se proyectan imágenes o videos del ser querido, se hace un brindis en su honor, y si la familia lo desea, incluso puede estar presente un sacerdote. A diferencia de la frialdad de las funerarias, el entorno marítimo está destinado a «crear una conexión más profunda con la persona que ha fallecido» y a facilitar el duelo en un momento tan difícil.

Un servicio legal

Llevar a cabo este tipo de ceremonia no es fácil. Las cenizas se consideran un residuo y no pueden ser esparcidas en el mar sin un permiso. Las sanciones pueden ser de hasta 60.000 euros. La empresa trabaja con Cenizas Mediterráneo para obtener los permisos necesarios de los municipios, de modo que el acto se realice a una distancia mínima de tres millas de la costa, y que está completamente prohibido que se lancen cerca de la orilla.

Dos opciones para la despedida

Una vez en pleno funcionamiento, la empresa ofrece dos servicios. El funeral en sí es un asunto sensible al precio, y depende del número de personas a bordo. En segundo lugar, se incluyen planes funerarios para el fallecido para el funeral y la cremación (no seguro funerario). Es un servicio flexible, personalizado, para que cada familia desee su propia despedida.

En la práctica, las condiciones climáticas y del mar importan mucho. La mayoría de estas ceremonias se llevan a cabo en mayo y septiembre. «Es la época con menor tránsito marítimo respecto al verano y cuando la mar suele estar en mejores condiciones para la navegación», conluye Hermida. Y en verano es el mejor momento para que las familias se reúnan y para que la ceremonia termine con una despedida simbólica en compañía de sus seres queridos.