Francisco Rojo, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosario en Fuengirola

Su alegato ha tenido repercusión en las redes

Un cura de Fuengirola llama «invasores» a los inmigrantes de Ceuta y pide elecciones desde el altar

Roberto Rojo Aguado, párroco de Nuestra Señora del Rosario, carga contra quienes entraron en Ceuta y reza a la Virgen de África para que «vuelva la normalidad». También alerta de que mujeres y jóvenes «tengan que llevar armas para protegerse»

Roberto Rojo Aguado, el párroco de Nuestra Señora del Rosario en Fuengirola, está convirtiendo su homilía en una declaración política. El sacerdote rezó a la Virgen de África, patrona de Ceuta, en la misa por la ciudad autónoma y recuperar la normalidad. Hasta ese punto, era lo esperado. Pero la parte sorprendente es cuando habló a los más de 80.000 que cruzaron ilegalmente desde Marruecos en Ceuta el pasado julio. Para ellos, dice, no son migrantes. Son, directamente, «invasores».

El párroco cuestionó si se debería usar el término «migrantes» e incluso «migrantes indocumentados» para describir a aquellos que participaron en esa entrada masiva. «Un verdadero migrante viene con otras intenciones, no con el plan de invadir un país, una provincia o un pueblo», dijo en la homilía. Y mucho menos para crear destrucción y disturbios, como están experimentando los ceutíes. Sus palabras, recogidas por OkDiario, están siendo recibidas con una condena generalizada en la provincia de Málaga. Sus declaraciones dejan en evidencia el discurso buenista de la izquierda y el que se dicta desde Moncloa.

Miedo a asaltos

Pero el sacerdote no se detuvo ahí. Advirtió a mujeres, niñas y jóvenes del peligro que corren e incluso dijo que necesitan portar armas para defenderse de cualquier tipo de ataque. En general, no debería ser una situación donde «mujeres, niñas y jóvenes tengan que portar armas tan peligrosas para protegerse de ser prostituidas o atacadas», aseguró; eso, de hecho, no es solo un comentario sino una discusión que va más allá de lo religioso y entra en el ámbito de la seguridad pública y la convivencia.

Rojo Aguado recordó que los ceutíes ni siquiera pudieron celebrar el día de su patrona, la Virgen de África, debido a la situación en la ciudad autónoma. Así que su homilía tuvo un tono de defensa, casi una súplica, para que la normalidad regrese a las calles de Ceuta y, por extensión, al resto de España. Sus palabras corren como la pólvora por las redes, que reciben cientos de comentarios a favor y en contra.

«Que haya nuevas elecciones»

Lo cierto es que el párroco de Nuestra Señora del Rosario ha logrado algo inusual: que una homilía dominical trascienda las paredes de la iglesia y se convierta en un tema de debate público no solo en la provincia, sino en el resto del país.