Ambos daban clase en la Facultad de Bellas Artes de la UMA

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Málaga

Una profesora de la Universidad de Málaga, suspendida por acoso sexual a un compañero que la pidió que parara

La docente fue sancionada por la universidad con una suspensión de empleo y sueldo durante tres años, pero recurrió y exigió una indemnización de 110.000 euros

Una profesora de la Universidad de Málaga ha sido sancionada con tres años de suspensión de empleo y sueldo por acoso sexual hacia un compañero de departamento que le pidió reiteradamente que depusiera su actitud. Durante casi dos años, la profesora, que impartía clases en la Facultad de Bellas Artes, envío mensajes subidos de tono y fotografías sugerentes al profesor, para después pasar a las imágenes y vídeos explícitos y de carácter sexual. Pese a que éste siguió pidiendo a su compañera que cesara en su actitud, tuvo que acudir al Vicerrectorado de Igualdad para poner en su conocimiento lo que pasaba, dando paso a la apertura de un protocolo contra el acoso sexual.

Finalmente, el expediente se resolvió con una sanción de tres años de empleo y sueldo a la acosadora, tras calificar los hechos como acoso sexual. La expedientada trabajaba en la UMA desde el año 2009, pero fue en 2021 cuando empezó a enviar a este profesor fotografías de sus piernas y vídeos desnuda y de carácter sexual explícito. Éste la exigió mantener una relación «exclusivamente laboral» haciéndole saber que se sentía «realmente incómodo y violentado».

Pese a su negativa, la profesora no se dio por vencida y entre enero de 2022 y marzo de 2023 continuó subiendo fotografías y vídeos íntimos en las carpetas compartidas con el denunciante. Este decidió solicitar la activación del protocolo contra el acoso sexual de la universidad, pese a que la docente continuó colgando fotos y vídeos desnuda. Aún consta que en marzo de 2023 la profesora volvió a escribirle a través de Instagram textos con alusiones. Finalmente, la Universidad consideró los hechos constitutivos de una infracción disciplinaria muy grave al tener en cuenta «la intensidad, la reiteración y la continuidad» de la conducta de la docente, que se prolongó durante años «pese a las advertencias recibidas».

Reclamó una indemnización

Sin embargo, y pese a las pruebas en su contra, la profesora no aceptó la sanción y presentó una demanda ante el Juzgado de lo Social número 2 de Málaga, pidiendo que se anulara su sanción y reclamando una indemnización de 110.000 euros por menoscabo a su dignidad. Este juzgado estimó parcialmente su pretensión, al considerar desproporcionada la sanción de tres años, que redujo a seis meses. El fallo fue recurrido por ambas partes.

Ahora, el TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) ha estimado el recurso de la Universidad de Málaga y ha considerado que el juzgado de instancia se extralimitó al rebajar la sanción a la profesora una vez confirmada su infracción como de muy grave.

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