El alcalde de Vélez-Málaga, Jesús Lupiáñez, anunciando su dimisión
Málaga
Dimite el alcalde de Vélez-Málaga tras la polémica de la tasa de basuras: «No aguanto más insultos»
Jesús Lupiáñez vincula la nueva tasa de residuos a «una imposición del Gobierno de Pedro Sánchez»
El alcalde de Vélez-Málaga, Jesús Lupiáñez (PP), ha anunciado este miércoles su dimisión, acompañada de su renuncia a su acta de concejal, tras la gran polémica generada en torno a la nueva tasa municipal de basuras, que hace justo una semana sacó a la calle a más de un millar de vecinos. «No aguanto más insultos», ha dicho.
Se trata de una decisión «dolorosa», pero ha dicho tener «la conciencia tranquila» y ha indicado que, tras varios días de reflexión y de escuchar a su familia, vecinos y a sus compañeros de partido, ha considerado que su salida es «necesaria ante la situación que estamos viviendo».
«Me voy porque creo que no todo vale en política, porque no puedo convivir con esta forma de hacer política incendiaria, manipuladora, basada en las mentiras, los insultos y el odio; la política que practica algún discípulo aventajado de Pedro Sánchez», ha indicado Lupiáñez en una comparecencia pública.
Ha reconocido el malestar expresado por parte de los ciudadanos ante determinadas cuestiones de la gestión municipal, entre ellas la tasa de residuos, que fue motivo de una manifestación ciudadana celebrada en días pasados y cuya aplicación ha vinculado a la normativa impulsada por el Gobierno central.
Así, ha asegurado que deja la Alcaldía «con la frustración» de no haber sabido explicar a los vecinos «que la tasa de residuos es una imposición del Gobierno de Pedro Sánchez, la aplicación de una directiva europea que se podía haber trasladado de otra forma a los ciudadanos», y ha defendido el esfuerzo del equipo de gobierno para mantener la presión fiscal por debajo de la media de otros municipios y «evitar que la subida del agua repercutiera en los bolsillos de los vecinos».
«Quiero asumir mi responsabilidad por los posibles errores, por los errores que haya podido cometer, pero también quiero pedirle a los ciudadanos que desconfíen realmente de los populistas que prometen soluciones simples a problemas muy complejos», ha advertido Lupiáñez.
Ha criticado los ataques personales, las alusiones a familiares de representantes públicos y las expresiones que considera «machistas» hacia compañeras de su partido; así como «burlas de circunstancias tan delicadas como una grave enfermedad». «Esa crueldad, esa ruindad es inaceptable», ha aseverado.
«No todo vale», ha insistido Lupiáñez, quien ha esperado que su renuncia «sirva al menos para que reflexionemos sobre todo esto», al tiempo que ha pedido «disculpas» si en alguna ocasión no ha estado «a la altura de las expectativas. Lo he intentado con todo mi corazón» y ha reclamado una política basada en el diálogo, los acuerdos y la convivencia.
«No puedo entender una política que parece necesitar un enemigo todos los días para mantenerse en pie; una política que convierte cada asunto en una batalla, cada pleno en un enfrentamiento en el fango y en un show y cada discrepancia en una oportunidad para enfrentar a unos destinos con otros», ha dicho. Cuando ve esa forma de actuar, «no puedo evitar pensar en Pedro Sánchez», ha añadido.
Según ha sostenido, el municipio «no necesita importar las peores formas de la política nacional, no necesita que traslademos aquí esa división que tanto daño hace a la convivencia»; sino que necesita «de acuerdos, soluciones, respeto y representantes públicos capaces de sentarse a hablar sin convertir al que piensa diferente en alguien a quien destruir».
«Me voy con mis aciertos y con mis errores, pero también con la tranquilidad de no haber renunciado a mis principios. No quiero que mis hijos piensen que la política consiste en el odio, no quiero que ningún joven de Vélez-Málaga crea que para representar a su tierra tiene que aprender a convivir con el desprecio. Quiero que sepan que se puede defender lo que uno cree sin perder la educación, que se puede discrepar sin faltar el respeto y que hay momentos en la vida en los que marcharse también es una forma de defender aquello en lo que uno cree», ha dicho.
Ha incidido en que no puede soportar que los vecinos «se hayan instalado en este clima de división y de crispación». «No aguanto más insultos ni provocaciones. La política se ha envenenado tanto en Vélez-Málaga que hasta personajes que supuestamente se habían retirado de la vida municipal dedican ahora toda su energía y esfuerzo a emponzoñar el trabajo de sus excompañeros y amigos», ha lamentado.
Sobre su sucesión, ha señalado que corresponde al PP decidir quién asumirá la candidatura a la Alcaldía y ha expresado su confianza en su partido, en la presidenta provincial, Patricia Navarro, y en el equipo de gobierno, al que ha deseado el respaldo necesario para continuar los proyectos pendientes. Él solicitará su reingreso en el servicio activo como funcionario de carrera de la Junta de Andalucía.