El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un mitin en Benalmádena (Málaga)
Málaga, la provincia a la que Pedro Sánchez dio la espalda: ocho años de anuncios y cero obras
El adelanto electoral deja sobre la mesa una lista de infraestructuras estratégicas que siguen en fase de estudio o sin financiación. Solo la ampliación del aeropuerto y el IMEC tienen calendario y dinero comprometido
Pedro Sánchez ha disuelto las Cortes y convocado elecciones para el 29 de noviembre. Después de que el Congreso rechazara sus decretos de vivienda, inmediatamente después del desalojo de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue expulsada de su hogar en Madrid.
La campaña comenzará el 13 de noviembre. Y en Málaga, el balance de la legislatura deja un rastro de proyectos que permanecen en el aire. Dos tienen financiación y una hoja de ruta. El resto, una larga lista de estudios, proyectos preliminares y promesas que no han llegado a la etapa de construcción.
Las dos excepciones son bien conocidas. La ampliación del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, que Aena estima en unos 1.500 millones de euros, pero los primeros movimientos de tierra no se verán hasta 2029. Y el centro de microelectrónica IMEC, para el cual el Gobierno ha comprometido 500 millones de euros.
Para el aeropuerto, ya se ha proporcionado la asistencia técnica para redactar el proyecto y la obra forma parte del plan de inversiones 2027-2031. Pero solo 363 de los 830 millones que Málaga recibió en ese quinquenio corresponden a la ampliación, y el resto se gastará más tarde.
El tren litoral, siempre tarde
El tren costero es el ejemplo perfecto de lo que Málaga ha estado demandando durante años sin éxito. En mayo de 2025, el Ministerio de Transportes adjudicó un estudio de viabilidad de la autopista Nerja a Algeciras por 1,2 millones de euros.
La obra tiene un plazo de 18 meses, por lo que debe entregarse a finales de noviembre, cuando se celebren las elecciones en España. Quien tendrá que leerlo y decidir será el próximo Gobierno. El documento no es un proyecto: solo calcula cuántos pasajeros tendría la línea y si la inversión vale la pena. No hay dinero reservado ni calendario de construcción.
Mientras tanto, lo que ya está roto se está desmoronando. La línea de cercanías C-1 entre Málaga y Fuengirola, que atiende a más de 17 millones de viajeros al año, tiene tramos de vía única que limitan las frecuencias. Y la alta velocidad ha mostrado su fragilidad: Málaga estuvo sin conexión directa a Madrid desde el 18 de enero hasta el 30 de abril, después de que un deslizamiento de tierra en Álora cortara la línea en febrero.
Desalinizadora y auditorio
En la Axarquía (la parte del país donde el embalse de La Viñuela cayó a niveles mínimos durante la última sequía), la infraestructura actual a construir es una planta desalinizadora. En mayo de 2023 el Gobierno la declaró un proyecto de interés general y se la entregó a Acuamed. Este año, se presentó el proyecto inicial con una inversión de más de 200 millones y 30 meses de acción. Pero ahora, más de seis meses sin avances. La hoja de ruta debía establecerse a finales de 2027 y la obra en 2030. Pero eso fue solo porque los procesos ambientales no avanzaron.
Todos estos expedientes están afectados por el mismo calendario: la falta de presupuestos generales del Estado. Los últimos que salieron adelante fueron los de 2023, prorrogados desde entonces. Será en el primer proyecto de Presupuestos del próximo Ejecutivo, de cualquier signo, y no en los mítines de noviembre, donde Málaga podrá ver cuáles de estos proyectos pasan del estudio a la construcción.