Antigua ermita de San Sebastían en una foto de archivo
Hasta tres identidades se barajan
El enigma del hombre que salvó a Fernando el Católico en Vélez-Málaga y la ermita que se erigió en su honor
La antigua ermita de San Sebastián conmemora desde 1487 el sacrificio del palafrenero que se interpuso entre el rey y una lanza. Los documentos históricos no se ponen de acuerdo sobre si se llamaba Sebastián Sánchez, Sebastián Fernández o Nuño del Águila
En abril de 1487, durante el curso de la conquista de Vélez-Málaga, el rey Fernando el Católico estuvo a punto de morir. Un grupo de defensores de la ciudad nazarí salió repentinamente del recinto amurallado y llegó al campamento cristiano. El rey, que estaba comiendo en ese momento, se levantó de la mesa y corrió en ayuda de sus hombres con muy pocos compañeros y quedó expuesto al ataque sin armadura. Una lanza se dirigió hacia él. Y entonces vino un hombre y se interpuso, resultando él herido de gravedad. Ese gesto de fidelidad salvó la vida del rey y fue inmortalizado en el escudo de armas de Vélez-Málaga para siempre.
La Real Provisión de 1499, por la cual Isabel la Católica concedió armas a la ciudad, confirma el núcleo del episodio. El escudo de armas debía mostrar a un rey a caballo, un escudero muerto a sus pies y los musulmanes huyendo. Fernando se levantó de la mesa y fue con muy pocos en ayuda de los cristianos atacados. Pero lo que la provisión no deja claro es la identidad exacta de ese hombre.
Pirvisión Escudo de Vélez-Málaga, con leyenda e imagen que relata el hecho histórico
Tres nombres para un sacrificio
El nombre más común para él es Sebastián Sánchez, llamado 'El Pelao' y mozo de cuadra o escudero del monarca. De hecho, el panel informativo junto a la antigua ermita documenta este último nombre y la información turística municipal aún utiliza el nombre. Sin embargo, al caminar un par de metros, nos encontramos con otro: una placa de cerámica marca Mateo Sáchez Pelao. Dos apellidos diferentes para el protagonista de la misma historia.
Y hay una tercera posibilidad. El Archivo Municipal de Vélez-Málaga identifica al hombre muerto en el escudo de armas como Nuño del Águila, un escudero también citado como el trinchante de la reina. Eso se debe a que los cronistas más cercanos a los eventos citaron específicamente a este personaje como muerto durante la captura del suburbio.
El informe sugiere que Sebastián Sánchez 'El Pelao' pudo haber surgido muchos siglos después debido a la confusión con Mateo Sánchez Pelao, uno de los repobladores de la ciudad. Juan Fernández Olmo incluso registra una tradición en la que Nuño del Águila y 'El Pelao' aparecen como personas diferentes y ambos habrían muerto durante esas batallas.
De tres naves a corral de cabras
Su trayectoria posterior es uno de los contrastes más sorprendentes de todo el recorrido. El investigador Fernández Olmo, que conoció la zona de joven, recuerda que en la década de 1940 parte del antiguo recinto se utilizaba como corral de cabras. El espacio religioso vinculado durante siglos a uno de los episodios más famosos de la conquista cristiana se había convertido en parte de la vida de un humilde barrio en Vélez.
Un futuro en rehabilitación
De la antigua ermita, todavía quedan algunas secciones de muro y un arco de ladrillo apuntado que es uno de los restos arquitectónicos más visibles del antiguo templo y relacionado con el arco triunfal de la capilla mayor. El Ayuntamiento de Vélez-Málaga adquirió el terreno en 2022 tras una batalla legal de décadas. Los trabajos de levantamiento gráfico y análisis arquitectónico comenzaron en 2023 y en 2024, la Junta de Andalucía otorgó un estudio arqueológico al proyecto de rehabilitación.
El alcalde, Jesús Lupiáñez, ha celebrado la rapidez de este trabajo y ha dicho que el objetivo es convertir este lugar en un espacio de interés cultural y patrimonio histórico. Más de cinco siglos después, la ermita de San Sebastián sigue en proceso de recuperación y la verdadera identidad del hombre que salvó a Fernando el Católico sigue sin estar clara.