Armero, tras encontrarse el estado en el que quedó su negocio
Sevilla
Dos detenidos por el incendio intencionado del quiosco de una famosa 'tiktoker' en San Juan de Aznalfarache
Rocío Armero, una influencer sevillana, denunció que le habían quemado su local, cuyos productos anuncia con éxito por redes sociales
El pasado 12 de julio, Rocío Armero, una influencer sevillana conocida por las publicaciones que hace de su negocio, el Quiosco de Sarita, denunció que le habían quemado su local, situado en San Juan de Aznalfarache. «Ha sido intencionado», aseguraba la afectada.
Armero, que cuenta con millones de visualizaciones en redes sociales como Tik Tok, sufría así un acto vandálico en el nuevo local que iba a reabrir.
«Pero, ¿sabes lo que digo? El que lo ha hecho, vas a caer. Porque ha sido intencionado. No le hago daño a nadie. Lo que hago es trabajar. Hemos conseguido apagarlo. Lo que se ha quemado es esto. Mi pueblo está entero esperándome, que me va a ayudar a limpiar».
Detenciones
La Policía Nacional de Sevilla ha detenido a dos personas tras la investigación desarrollada en relación con el incendio de dicho quiosco en el Barrio Alto de San Juan de Aznalfarache.
Los policías actuantes, tras realizar una primera inspección del lugar, pudieron observar signos de que el fuego pudiese haber sido provocado de forma intencionada, ya que observaron elementos de fácil combustión introducidos en la tienda a través de fracturas realizadas en la entrada del establecimiento.
Una vez traspasadas las diligencias iniciales al Grupo Operativo de la Policía Judicial, los agentes realizaron una segunda inspección ocular de la zona, hallando en unos pastos cercanos, en el posible camino de huida de los autores de los hechos, una mochila conteniendo una botella con liquido inflamable, un pasamontañas y unos guantes.
Los investigadores tras las correspondientes pesquisas consiguieron identificar y localizar a uno de los presuntos autores de los hechos, procediendo a su detención como autor material del incendio. Posteriormente, los policías consiguieron identificar, localizar y detener a una segunda persona como autor intelectual de los hechos.