El alcalde de Aznalcóllar (Sevilla), Juan José Fernández, en una imagen de archivo
Sevilla
Un palestino se atrinchera y amenaza con inmolarse en un piso de Aznalcóllar hasta la mediación del alcalde
El Ayuntamiento ordenó desalojar a 500 vecinos de forma preventiva por el riesgo de explosión
Un joven palestino se ha atrincherado en un piso de Aznalcóllar durante más de cinco de horas y ha amenazado con inmolarse y volar el bloque. No ha sido hasta la mediación del alcalde cuando ha depuesto su actitud. El regidor lo ha montado en su coche y lo ha llevado al ambulatorio de la localidad para su posterior traslado al Hospital Virgen Macarena, donde se encuentra custodiado por la Guardia Civil.
Ocurría todo este lunes. El propio alcalde recibió a eso de las seis de la tarde un mensaje del joven avisándole de sus intenciones y alertó de ello a la Guardia Civil, quien montó un amplio dispositivo en la zona. El Ayuntamiento ordenó el desalojo de unos 500 vecinos por riesgo de explosión, ya que el individuo se había atrincherado con una bombona de butano.
Un equipo de negociadores de la Guardia Civil trató de convencer al atrincherado para que depusiera su actitud, pero sin éxito. También lo intentó el párroco del pueblo, con idéntico resultado. El objetivo no se logró hasta que, cinco horas después, pidieron al alcalde que mediara con el sujeto. Entonces este accedió y salió del piso.
El alcalde de Aznalcóllar, Juan José Fernández, ha sido entrevistado este martes en Canal Sur Radio, donde ha relatado todo el suceso y cómo fueron los propios agentes de la Guardia Civil quienes «me aconsejaron que fuera yo quien mediara hasta altas horas de la noche, después de tener más de 500 personas desalojadas de toda la comarca».
«Desde el Consistorio estuvimos ahí, intentando hablar con él, y a altas horas de la noche ya pudimos contactar de nuevo y lo pudimos convencer, sacarlo de allí y llevarlo al Ayuntamiento», ha expuesto el regidor, quien incluso se tomó un café con el joven, «por supuesto protegido», antes de subirlo a su coche y llevarlo al centro de salud de la localidad.
En el ambulatorio de Aznalcóllar –pueblo de la Sierra Norte de Sevilla– se le atendió en primera instancia, antes de su traslado al Hospital Virgen Macarena, en la capital hispalense, donde quedaba ingresado bajo custodia de la Guardia Civil.
Trastorno agravado por las drogas
El protagonista de este suceso se llama Adel y es un ciudadano palestino que lleva unos dos meses viviendo de alquiler en el piso donde ha amenazado con inmolarse. Paga 500 euros por una habitación y, según los vecinos del bloque, padece algún tipo de trastorno mental que puede verse agravado por el consumo de drogas.
El alcalde cree que «cuando se le presiona un poco, es cuando él se altera, se siente acorralado», y ha señalado que en ocasiones «se alteraba con la dueña, si bien me dicen los vecinos que no ha llegado a agredirla».
«Él me mandó un mensaje de esa índole, y yo lo comuniqué a la Guardia Civil nada más que me lo envió», ha añadido el regidor. «Normalmente, el que pisa mi pueblo, como alcalde, me preocupo de quién es, de dónde es, y lo primero que hago es que le doy mi contacto y me ofrezco para ayudar en lo que pueda», ha concluido Juan José Fernández, héroe inesperado en esta historia.