Candy, con el rostro tapado, a la salida de la Audiencia de Sevilla, en una imagen de archivo
Sevilla
Condenan a 11 meses más de prisión a Candy, el maltratador 'trans' de Sevilla, por amenazar a su expareja
El acusado contactó con su expareja por teléfono y pronunció expresiones como «no me da miedo nada» o «voy a ir para allá a buscarte»
Nueva condena a Candy, el maltratador que, gracias a la ley trans, se cambió de sexo registral para evitar la cárcel. La titular del Juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla, donde la semana pasada se celebró el juicio, le ha impuesto 11 meses más de prisión por vejaciones, quebrantamiento de condena y amenazas a su expareja en 2022, cuando tenía una orden de alejamiento de ella.
Según la sentencia, los hechos ocurrieron el 7 de abril de 2022, cuando la orden de alejamiento aún estaba en vigor. El acusado utilizó el teléfono móvil de su hija menor de edad para llamar al de su hijo, que en ese momento se encontraba con la madre. Tras comprobar que la mujer escuchaba la conversación, profirió amenazas e insultos dirigidos a ella.
Durante el juicio, Candy no negó haber realizado la llamada ni el contenido de la misma, aunque sostuvo que se había producido en septiembre de 2015 y que por esas amenazas ya había sido condenado anteriormente. Sin embargo, el juzgado dio credibilidad al testimonio de la víctima, quien afirmó que la llamada se produjo en abril de 2022 y explicó que no denunció los hechos hasta junio de ese año porque su hija estaba entonces con el acusado y temía que no se la devolviera.
La sentencia recoge que Candy ya tenía antecedentes penales por delitos de amenazas y quebrantamiento de condena en el ámbito familiar, tras una resolución del Juzgado de lo Penal número 3 de Sevilla dictada el 18 de septiembre de 2019. Como consecuencia de esa condena, se le había impuesto, entre otras medidas, la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de su expareja y de comunicarse con ella por cualquier medio. Esta medida estuvo vigente entre el 25 de junio de 2021 y el 29 de enero de 2023.
El juzgado considera probado que, a pesar de ser plenamente consciente de esta prohibición, el acusado contactó con su expareja de forma indirecta mediante la llamada telefónica, en la que pronunció expresiones como «no me da miedo nada» o «voy a ir para allá a buscarte», además de insultarla con términos como «subnormal» o «payasa». Por estos hechos, la resolución concluye que se cumplen los elementos de los delitos de amenazas leves, vejaciones leves y quebrantamiento de condena, y dicta una nueva sentencia condenatoria.
Las diligencias se iniciaron en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Sevilla, y durante el juicio el Ministerio Fiscal mantuvo su acusación, calificando los hechos como un delito de amenazas agravado por el quebrantamiento de una medida cautelar y un delito leve de vejaciones, además de apreciar la circunstancia agravante de reincidencia.
Candy cumple en la cárcel de Córdoba una condena de 15 meses de reclusión por amenazas anteriores a su misma expareja, condena que terminará el 7 de enero de 2027, aunque si la sentencia se declara firme –hay diez días para recurrirla– no saldrá de prisión hasta que cumpla 11 meses más.