El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en una visita al Estadio de La Cartuja

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en una visita al Estadio de La CartujaMaría José López | Europa Press

Andalucía

Las obras bajo sospecha de La Cartuja dan munición a la oposición contra Moreno antes de las elecciones

El Gobierno autonómico aclara que el gerente del Estadio, implicado en el caso Supercopa, «no es un cargo público de la Junta de Andalucía»

El Estadio de La Cartuja vuelve a estar en el ojo del huracán por el presunto amaño de contratos para su reforma. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vinculado con el denominado caso Supercopa a un ex alto cargo del Gobierno de Juanma Moreno y al actual gerente del recinto. Esta circunstancia ha unido a toda la oposición andaluza para exigir explicaciones al presidente de la Junta.

Uno de los implicados es José María Arrabal, ex secretario general para el Deporte de la Junta de Andalucía, cargo que ocupó desde enero de 2019, siendo uno de los primeros nombramientos del primer Gobierno de Juanma Moreno, hasta diciembre de 2024, cuando dimitió para fichar por la constructora Acciona. El otro es David Oviedo, el gerente del Estadio La Cartuja de Sevilla (ECSSA), puesto que aún mantiene.

Se da la circunstancia de que la Junta de Andalucía posee el 40 % de las acciones de la sociedad que gestiona el recinto deportivo. El Gobierno de España, a través del Consejo Superior de Deportes, tiene el 25 %; el Ayuntamiento de Sevilla, el 19 %; la Diputación Provincial, el 13 %, y los dos principales clubes de la ciudad, el Real Betis Balompié y el Sevilla Fútbol Club, un 1,5 % cada uno.

A pesar de ser el accionista mayoritario de ECSSA, la Junta afirma que no puede destituir a Oviedo porque su cargo depende de todo el consorcio que gestiona el recinto. Este miércoles, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Gobierno andaluz, la portavoz del Ejecutivo, Carolina España, ha aclarado que el gerente del Estadio «no es un cargo público de la Junta de Andalucía. No es un cargo ni público ni político».

Sin embargo, el PSOE quiere que la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, y el propio David Oviedo comparezcan en el Parlamento de Andalucía para abordar este asunto. El portavoz adjunto del Grupo Socialista, Rafael Recio, ha subrayado que este caso «vuelve a situar a la Junta de Andalucía en el centro de una investigación judicial».

Desde Adelante Andalucía, el partido de la expodemita Teresa Rodríguez, quieren también que Del Pozo «dé explicaciones en el Parlamento y explique qué información tiene, quiénes son los responsables, si era consciente de esta situación, qué vinculación tienen estos señores (investigados) con la Junta de Andalucía actualmente», y registrarán una comparecencia para el próximo pleno.

El grupo de Por Andalucía –marca regional de Sumar– también presentará solicitudes de comparecencia en el Parlamento andaluz para que el Gobierno de Juanma Moreno explique la adjudicación de las obras de reforma del Estadio de La Cartuja. La diputada y coordinadora de Sumar en Andalucía, Esperanza Gómez, ha sostenido que tras este caso existe una estrategia del Ejecutivo autonómico según la cual la apuesta por que Andalucía acoja grandes espectáculos trae consigo «grandes pelotazos».

Por su parte, el portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, ha señalado que «el investigado por el presunto amaño de contratos en La Cartuja era alto cargo del Gobierno de Moreno Bonilla. Tras 40 años de socialismo, el PP prometía regeneración. La realidad: continuismo de sus políticas… y también de sus corruptelas».

La Diputación de Sevilla, como socia de ECSSA, ha solicitado la convocatoria urgente y extraordinaria del Consejo de Administración del Estadio Olímpico de La Cartuja con el objetivo de «analizar la situación, conocer en detalle las informaciones publicadas y adoptar, en su caso, las decisiones que correspondan para garantizar el correcto funcionamiento y la credibilidad de la institución».

Los investigadores han hallado indicios de que tanto Arrabal como Oviedo contribuyeron en las relaciones entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), entonces presidida por Luis Rubiales, y una constructora llamada Gruconsa para las obras del Estadio de La Cartuja, con el objetivo de cumplir los requisitos que le permitiera albergar partidos de la Eurocopa de 2020, celebrada un año después por la pandemia, así como de la Copa del Rey y la Supercopa.

Para financiar los trabajos, el consorcio de La Cartuja solicitó a la Junta de Andalucía una subvención extraordinaria para adaptar vestuarios, accesos para la prensa y otras dependencias del estadio, que finalmente ascendió a 4,9 millones de euros. Un episodio que la oposición utiliza como munición contra Juanma Moreno a pocos meses de las próximas elecciones andaluzas, previstas para junio.

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