El nuevo portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Gonzalo García de Polavieja, posa para su entrevista con El Debate, en la Casa Consistorial

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Gonzalo García de Polavieja, posa para su entrevista con El DebateJ. Rodríguez González | El Debate

Entrevista

Gonzalo Polavieja: «Los vecinos temen que el parque frente a la mezquita sea como la playa del Trampolín»

El nuevo portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla afirma que la mezquita cuenta con la oposición vecinal: «Hemos ido un montón de veces al Polígono Sur y no hemos encontrado todavía a ninguno que esté de acuerdo con este proyecto»

Tras la marcha de Cristina Peláez al Parlamento de Andalucía, Gonzalo García de Polavieja se convirtió en el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, un cargo que ha estrenado con un recurso de alzada contra la licencia para construir una gran mezquita en el Polígono Sur, motivo de choque con el Gobierno de José Luis Sanz (PP) que ha resquebrajado su alianza a menos de un año de las elecciones municipales.

–¿Se oponen al proyecto de la mezquita por ilegal, por su ubicación o por una cuestión identitaria, de defensa de los valores cristianos?

–Como punto de partida, no queremos que se construyan macromezquitas porque nos preocupa la islamización de nuestros barrios. Luego, en Sevilla ya hay 14 mezquitas y no estamos hablando de cerrar ninguna. Si cumplen los requisitos, aunque no nos gusten, nos tenemos que aguantar. Pero es que en este caso el proyecto no cumple la legalidad urbanística.

–El alcalde ha defendido que cumple estrictamente con la legalidad urbanística…

–Hay un punto esencial para entender esto. Fíjese que me pregunta por la mezquita, no por el centro cultural. El promotor no ha declarado que el uso principal es una mezquita, sino un centro sociocultural. Eso, que en principio puede parecer una cuestión baladí, no lo es, porque en función de lo que realmente sea su uso principal, uno tiene que sujetarse a un artículo del PGOU o a otro.

–Es decir, que si el promotor presenta otro proyecto que se ajuste a su verdadero uso principal, que es el religioso, a Vox no le quedaría otra que aceptarlo, ¿no?

–Nosotros somos respetuosos con la ley. Si no existe ninguna norma que podamos alegar para defender desde el punto de vista legal la paralización de esa mezquita, lo aceptaríamos. Pero sospecho que no les conviene. La mezquita tiene la oposición de todos los barrios colindantes.

–¿Se han sentado con los vecinos para saber lo que opinan?

–Sí, nos hemos reunido con vecinos –la mayoría no son votantes de Vox– y no quieren una mezquita. Hemos ido un montón de veces al Polígono Sur y no hemos encontrado todavía a ninguno que esté de acuerdo con este proyecto. Hay vecinos que temen que el parque que hay justo enfrente de donde se proyecta la mezquita se convierta en una especie de playa del Trampolín de Ceuta. La gente que tiene hijas adolescentes no sabe qué va a hacer cuando vengan de salir por la noche. Porque tenemos que hablar en plata: es una cultura completamente opuesta a la nuestra y no precisamente deja en buen lugar el respeto hacia la mujer que sí tenemos en nuestra cultura occidental.

–Vox habla mucho de inseguridad en las calles. ¿Sevilla es una ciudad insegura?

–Cada vez más y por muchas razones. La principal, a nuestro juicio, es la inmigración descontrolada, que está campando a sus anchas y que está entrando en Sevilla silenciosamente. Son inmigrantes que no sabemos de dónde vienen, para qué vienen, si tienen antecedentes o no; pero lo cierto y verdad es que si vas a barrios donde se están instalando, como Su Eminencia o El Cerezo, los vecinos están organizando patrullas porque fomentan la inseguridad.

–Otro problema que genera inseguridad es la okupación. ¿Qué pasa con la oficina antiokupas? Se han quejado de que no funciona a pleno rendimiento por falta de medios.

–Es un proyecto muy ambicioso, ya que también nació para asesorar a los sevillanos en cuestiones relativas a la vivienda, sobre subvenciones, bonificaciones fiscales y posibilidades de alquiler, no solo en materia de ocupación de la propiedad privada. Pero desde que se firmó el acuerdo todo han sido trabas.

No nos dan ni siquiera un sitio. La dirección de correo electrónico no funciona. La página web está mal. El teléfono no existe. Todo eso corresponde al Gobierno. Son las cosas que pasan cuando tú pactas acciones de gobierno y no te dejan estar dentro del Gobierno.

–¿Y están satisfechos con el desempeño de la oficina de atención a la maternidad? La izquierda lo ha tachado en multitud de ocasiones de chiringuito…

–Cree el ladrón que todos son de su condición. Hombre, si crear un chiringuito es que por primera vez en la ciudad de Sevilla estamos concediendo una ayuda pequeña, porque de momento no hemos podido llegar a más, a todas las mujeres que, libremente, quieren ser madres… ¿Qué chiringuito es ese? Por cierto, el primer chequé bebé lo dio Zapatero, y aquello no se tildó de chiringuito, paguita ni nada. Ojalá esa oficina de maternidad dentro de unos años tenga seis, siete, ocho funcionarios trabajando, porque estamos haciendo políticas de familia y en favor de la maternidad, que es algo absolutamente imprescindible y necesario con la crisis demográfica que tenemos.

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Gonzalo García de Polavieja, durante su entrevista con El Debate

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Gonzalo García de Polavieja, en su despacho, durante la entrevistaEl Debate

–¿Qué opina de los apartamentos turísticos? ¿Cómo valora su actual regulación?

–Bueno, aquí hay que diferenciar. Las viviendas de uso turísticos (VUT) son las únicas que desde un ayuntamiento podemos limitar. Con la legislación actual, ni los hoteles ni los apartamentos turísticos pueden ser limitados. Nuestra aportación a esto ha sido, en un primer momento, acordar con el Gobierno un límite del 10 % en toda la ciudad. Es decir, si en este barrio hay 500 viviendas, no puede haber más de 50.

–¿Eso se está cumpliendo? Son cada vez más los vecinos que se quejan de la proliferación de este tipo de viviendas en el centro.

–Es que hay mucha gente que quizás no sepa distinguir lo uno de lo otro. En el Casco Antiguo y Triana ya llevamos mucho tiempo sin que se conceda ni una sola licencia de vivienda de uso turístico. Pero nosotros hemos querido ir más lejos. Al Gobierno le hemos dado un documento técnico donde proponemos una limitación por cada barrio de Sevilla que reduce muchísimo esos porcentajes.

Además, en el pleno de julio se aprobó una moción de Vox donde, entre otras cosas, también se aprobaba conceder un incentivo de 2.500 euros a todo aquel que tenga una vivienda de uso turístico en una zona saturada (Casco Antiguo y Triana) y la retire del mercado de VUT para destinarla al alquiler para familias.

Si se repite una cosa parecida a la del 2023, lo natural sería entrar en el Gobierno

–Hablando de alquiler y, en general, de la vivienda. ¿Cómo valora la política de vivienda del Gobierno local?

–El señor Sanz está sacando pecho por construir 3,2 viviendas protegidas por cada mil habitantes. Nosotros queremos valorar cómo trabaja Vox en materia vivienda protegida en Bormujos, donde gobierna en coalición con el Partido Popular. Llevamos la Delegación de Urbanismo en Bormujos y ahora mismo se están construyendo 13,2 viviendas protegidas por cada mil habitantes, es decir, cuatro veces más que lo que se construye en Sevilla. Creo que Vox está demostrando que le preocupa bastante más la vivienda y es más efectivo que el Partido Popular.

–Queda menos de un año para las municipales. Si le dieran los números con el PP, ¿Vox exigiría entrar en el Gobierno de Sevilla?

–Si se repite una cosa parecida a la del 2023, lo natural sería, efectivamente, entrar en el Gobierno. Lo hemos visto en la Junta de Andalucía, también en Aragón, Extremadura y Castilla y León, y lo estamos viendo en tantos municipios donde gobernamos en coalición.

–Supongo que en su programa electoral incluirán la 'prioridad nacional'. ¿Cómo se puede aplicar este concepto en un ayuntamiento?

–Esto es un camino que hay que ir recorriendo poco a poco, pero en algunos ayuntamientos ya están avanzando en los criterios para acceder a la vivienda pública, por ejemplo, pidiendo más años de empadronamiento. Hoy por hoy, la ley te impide ir más allá, pero es un comienzo. En el futuro, con cambios legislativos, se podrán hacer más cosas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas