El alcalde de Burguillos, Domingo Delgado (izq.), junto a dirigentes del PP, a las puertas del ayuntamiento (archivo)
Sevilla
Un ayuntamiento de Sevilla evita la desaparición tras llegar a un acuerdo con el fondo que compró su deuda
El pacto, aprobado por el Pleno sin el PSOE, consiste en una rebaja de la deuda de 27,05 a 18 millones de euros y en su pago antes del próximo 27 de febrero
El Ayuntamiento de Burguillos (Sevilla) ha llegado a un acuerdo con KSAC Europe Investment –el fondo americano que le compró una deuda vinculada a la quiebra de una empresa municipal en la etapa de gobierno del PSOE– que garantiza tanto el pago como la viabilidad económica del propio Consistorio a través de una quita de deuda de nueve millones de euros que ha sido aprobada este lunes por el Pleno.
El acuerdo consiste en una rebaja de la deuda de 27,05 a 18 millones de euros y en su pago antes del próximo 27 de febrero, poniendo fin así a siete años de negociaciones, litigios, presiones y amenazas sobre el Ayuntamiento, cuyo Pleno ha aprobado la operación sin la presencia de los concejales del PSOE, partido responsable del agujero económico en el que cayó el Consistorio.
Cabe recordar que la deuda tiene su origen en el concurso de acreedores de Burguillos Natural, una empresa municipal que quebró bajo gobierno del PSOE. El importe inicial rondaba los 13,5 millones de euros, pero los intereses acumulados elevaron la cantidad por encima de los 27 millones. KSAC compró aquella deuda por unos siete millones y ha reclamado su cobro en ejecución de una sentencia dictada en 2017 y declarada firma en 2022.
Hace poco más de un mes, como medida última de presión, el fondo solicitó a la Junta de Andalucía que valorara incluso la disolución del Ayuntamiento si este no saldaba su deuda asumiendo un préstamo de 28 millones que, en palabras del alcalde, hubiera supuesto «cerrar» el Consistorio, al dejar buena parte de sus recursos comprometidos durante años.
El acuerdo aprobado ahora establece la deuda en 18 millones de euros y que sea abonada antes del 27 de febrero de 2027. Del importe inicialmente reclamado ya se han pagado 4,2 millones de euros, y el Consistorio prevé desembolsar otros 2,5 millones antes de este próximo 30 de septiembre. Así pues, quedarían unos 11,3 millones de euros por satisfacer dentro del plazo fijado con el fondo estadounidense.
El alcalde de Burguillos, Domingo Delgado (PP), ha destacado el alcance económico del acuerdo, que supone «nada menos que una quita de nueve millones de euros». Para el regidor, esa reducción representa casi dos presupuestos municipales, pero permite proteger los bienes públicos y garantizar los servicios, además de poner fecha al pago de una deuda que, según ha explicado, podía haberse prolongado durante décadas.
Las negociaciones con KSAC han costado muchas horas de trabajo y sufrimiento para el alcalde, que ha presentado al fondo distintas ofertas a lo largo de los años para saldar la deuda y «ninguna fue aceptada». Además, según el regidor, el actual equipo de gobierno se negó a suscribir un préstamo de 27 millones de euros a devolver en 12 años, una opción que, a su juicio, habría condicionado durante mucho tiempo las cuentas municipales.
Delgado considera que esa negativa, junto con la posición mantenida durante las negociaciones, ha contribuido a que finalmente KSAC acepte una quita de deuda. No obstante, los motivos concretos del cambio de posición corresponden, ha añadido, al propio fondo. «No ha sido fácil aguantar esta presión», ha añadido el alcalde.
En cualquier caso, la situación financiera de Burguillos seguirá siendo complicada después del acuerdo. El Ayuntamiento mantiene otras obligaciones crediticias por las que actualmente abona unos 720.000 euros al año. El presupuesto municipal asciende a 5,4 millones, según los datos aportados por el alcalde, por lo que el pago de los 11,3 millones pendientes con KSAC constituye uno de los principales retos económicos para los próximos meses.
El Consistorio todavía negocia cómo financiar esa cantidad, por lo que Delgado no ha querido detallar la fórmula definitiva. Según ha explicado, durante las conversaciones se plantearon medidas como aumentar los impuestos o cerrar servicios municipales que el Gobierno local considera esenciales. El alcalde ha afirmado que el Ayuntamiento rechazó elevar el IBI hasta el máximo permitido, una medida que, según sus cálculos, habría duplicado lo que pagan los vecinos por este impuesto a partir del próximo ejercicio.