Decenas de personas durante la Marcha Sí a la Vida, a 23 de marzo de 2025, en MadridEuropa Press

'Mobbing' maternal: la asignatura pendiente en la ley balear de conciliación

El diputado Buades reclama a Prohens un plan de apoyo a la maternidad tras fracasar en su intento de incluir sus enmiendas explícitas contra este acoso

Cinco meses después de la aprobación de la ley de conciliación en Baleares, Agustín Buades sigue librando la misma batalla. El diputado no adscrito, ex de Vox y férreo defensor provida, insiste en que la norma «avanza, pero se queda corta» porque evita mencionar de forma explícita el mobbing maternal. El ex diputado de Vox presentó una decena de enmiendas y sólo cinco prosperaron, pero ninguna tocaba el acoso laboral a las madres.

La ley, impulsada por el Govern de Marga Prohens, aprobada en julio de este año, es la primera en Baleares que ordena la conciliación como un derecho transversal. En otras medidas, prevé bolsas de horas, incentivos fiscales y la apertura de colegios fuera del horario lectivo; y empuja a las empresas —públicas y privadas— a desplegar planes de conciliación reales. Sin embargo, esquiva el término que Buades lleva meses tratando de colocar: el acoso maternal.

El diputado recuerda que lo intentó hasta en tres ocasiones: ponencia, comisión y pleno. Dos enmiendas, registradas el 23 y 24 de octubre de 2024, proponían introducir en el artículo 5 un mandato para erradicar el mobbing maternal. Nada prosperó. «Ni PP ni Vox quisieron mover ficha», lamenta.

Sin ese reconocimiento, asegura, las mujeres quedan expuestas a represalias más sutiles que un despido, pero igual de dañinas, como son la pérdida de oportunidades, el estancamiento profesional y la tensión familiar. Una realidad que esta semana refrenda el Informe Mobbing Maternal 2024, elaborado por el Instituto de Política Social (IPSE). El estudio alerta de que el 72 % de las mujeres evita la maternidad por miedo a frenar su carrera y una de cada cinco sufre hostigamiento laboral durante el embarazo.

El documento apunta además que más de una cuarta parte de las trabajadoras que pidieron reducción de jornada afrontaron represalias, y que el 41 % de los contratos temporales de embarazadas no se renovaron, con la recurrente «reestructuración interna» como argumento.

«Este acoso existe, llega a los juzgados, pero la ley no quiso nombrarlo», insiste Buades, que ante la dificultad de reabrir el texto reclama al Govern balear del PP que impulse un plan integral de apoyo a la familia y a la maternidad que sí contemple medidas específicas contra el mobbing maternal.

El diputado recuerda que la presidenta Prohens, en su discurso de investidura, prometió un plan de familias que protegiera la maternidad como pilar de bienestar. El de conciliación —aprobado el 10 de julio— fue un primer paso, dice, pero quiere que el siguiente vaya «al problema que todos ven pero nadie se atreve a escribir en la ley».