Inauguración del nuevo Paseo Marítimo en Palma
Pérdidas económicas
La obra de Óscar Puente que arruina al Paseo Marítimo de Palma: «Tres años de reforma para dejarnos sin parking»
Los comerciantes y restauradores acusan al ministro de venir a «hacerse dos fotitos "y después, irse a Madrid y dejar el problema sin solucionar
Aparcar en el Paseo Marítimo de Palma se ha convertido en una misión imposible. La reforma ejecutada por la Autoridad Portuaria de Palma -dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible- ha significado la pérdida de 1.200 plazas de aparcamiento. Y los resultados ya se notan: multitud de establecimientos han tenido que echar el cierre, los clubes vacíos se multiplican y los empresarios, endeudados desde la pandemia, lanzan un SOS.
Todo comienza a finales de 2022. La Autoridad Portuaria pone en marcha unas obras de rehabilitación integral de los 3.5 kilómetros de primera línea de la fachada marítima. La milla de oro del ocio nocturno, el epicentro del glamour nocturno de la Palma de los 90. El proyecto prometía catapultar la zona al estrellato del Mediterráneo. Sin embargo, la eliminación de las plazas de aparcamiento desde un primer momento, levantó las críticas del tejido empresarial desde el primer momento. Comerciantes, restauradores y agentes del ocio nocturno advirtieron que la remodelación, en esos términos, supondría la estocada para muchos locales. Y así ha sido.
1.200 plazas menos para aparcar
El tijeretazo al aparcamiento, además, se da en una zona que «ya presentaba una elevada presión de demanda», tal y como señala la Asociación Balear de Ocio y Entretenimiento (Abone).
«Actualmente, el número de viviendas existentes supera al de plazas disponibles, lo que hace imposible atender las necesidades reales de residentes, trabajadores y visitantes, al generar una situación especialmente compleja para la actividad y la movilidad del entorno», resaltan.
Muchos de los negocios sobrevivieron a duras penas a la pandemia y, justo cuando empezaban a tomar un respiro, arrancó un calvario en forma de obras que ha durado tres años. Así lo expresa Valerio Petrillo, propietario del grupo Palma Emotions World, absolutamente indignado con las secuelas de la reforma: «¿Cómo puede ser que te tires tres años de reforma para dejarnos sin parking?»
El italiano es dueño de locales tan emblemáticos como Made in Brasil y Quentin’s American Bar, que tras «miles» de intentos por subsistir, tuvo que cerrar sus puertas el 30 de septiembre de 2025. Otros tantos compañeros están endeudados «hasta arriba», afirma Petrillo, que asocia directamente esta problemática con la falta de aparcamiento, además del precio elevado de los alquileres. «Antes de las obras salíamos de la pandemia, y aún así las cosas no iban tan mal».
Nuevo Paseo Marítimo
El proyecto, llevado a cabo por los Puertos del Estado, a través de la Autoridad Portuaria de Palma, nació con la intención de «favorecer la movilidad peatonal y ciclista». O lo que es lo mismo: cumplir el sueño verde y sostenible de los socialistas a costa del coche privado.
Aparcar es inviable y ello desincentiva a los clientes. «Se van a Santa Catalina o a los polígonos», lamenta Petrillo. Buscan otras alternativas de fácil acceso, mientras algunas de las joyas situadas frente al puerto pierden su brillo lentamente. "Quizás al turista no le afecta tanto pero al residente sí, y son indispensables para sobrevivir todo el año. Si en invierno no viene nadie, la situación se nos complica muchísimo», manifiesta.
«Resulta paradójico que una inversión de 62 millones de euros esté dejando sin dinero a los locales de la zona», incide Petrillo, en la línea de aquellas voces -empresarios y oposición, hoy al frente del gobierno municipal- que ya auguraban el drama si la APB no reformulaba el proyecto.
Un ministro encantado con la obra
Y sin embargo, el ministro del ramo, Óscar Puente, vino a Palma a inaugurar la reformar y sacar pecho del resultado.
«Sin invadir el espacio del peatón, los locales ven aumentada su potencial clientela por la mayor afluencia de personas», afirmó Puente. Tuvo que ser el alcalde de Palma, Jaime Martínez, quien le matizase que «existían otras alternativas en los accesos y los aparcamientos».
Parking subterráneo descartado
Alternativas como un parking subterráneo... Que ya ha sido descartado.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz, prometió a los empresarios que construirían un parking subterráneo cuando terminaran las obras, pero la esperanza se ha esfumado después de que el propio Sanz haya desdeñado esa opción. Los empresarios se sienten engañados y ninguneados: «Se han reído en nuestra cara», denuncia Petrillo.
La confirmación de que esta opción no se llevará a cabo, sin que se presenten alternativas «claras y viables», genera una «profunda preocupación» en el sector y pone de manifiesto la «falta de respuesta» ante un problema «estructural que afecta no solo al ocio nocturno, sino también a la restauración, al comercio y a los propios vecinos de la zona», señala Abone.
Desde la APB transmiten que están buscando nuevas medidas, cuando el daño a algunos afectados ya es irreversible : «Se gastan 60 millones de euros, aguantamos tres años de reformas, nos dejan sin parking y ahora buscan soluciones…es absurdo», exclama muy enfadado Petrillo.
La situación es tan límite que los comerciantes han llegado a solicitar entre 80.000 y 90.000 euros a las instituciones, para poder elaborar una campaña de marketing atractiva que reenganche al público. «Creo que si se han gastado lo que se han gastado, nos tendrían que conceder esto como mínimo».
«Nula planificación» del PSOE
Jaime Martínez, alcalde de Palma, criticó a la cara a Óscar Puente en la inauguración del nuevo recorrido. El popular siempre mostró su férreo rechazo a un proyecto «poco ambicioso» que se limitaba a hacer «un simple lavado de cara y quitar plazas de parking», tal y como defendió.
Al igual que los principales damnificados de limitar drásticamente el espacio para los coches, avisó de que esta medida aumentaría «el caos deambulatorio» de Palma. «Un ejemplo más de la nula planificación de los socialistas», declaró en 2022. El malestar actual habla por sí solo. El tiempo le dio la razón.
Por su lado, Puente sacó pecho en la inauguración del nuevo recorrido: «Los palmesanos y palmesanas recuperan su sitio frente al mar». Pero la realidad es que los palmesanos que necesiten aparcar para disfrutar de su querido Paseo Marítimo lo tienen 1.200 veces más complicado que antes. Mientras, muchos de los empresarios ven ahogados por la subida de los alquileres.
Una joya en apuros
El Paseo Marítimo ha sido uno de los «más afectados» en los últimos años, al ser «el último en poder recuperar la actividad tras la pandemia y verse posteriormente condicionado por unas obras prolongadas que han impactado de forma continuada en la zona», alega Abone.
Por ello la asociación reclama medidas concretas para socorrer a los locales más afectados y reivindica el ocio y el entretenimiento como «parte esencial» de la vida urbana, el tejido económico y del empleo de la ciudad.
La reforma de un paseo más moderno y bello, presumiblemente idónea para aliviar la economía de los negocios asfixiados por los alquileres, ha generado el efecto contrario por el momento. Propietarios arruinados, «en concurso de acreedores», locales históricos vacíos al borde del cierre, y Puente «vino a la presentación de la obras para hacerse dos fotitos y volvió a Madrid, dejándonos así», sentencia Petrillo.