23 visitas al taller en 24 mesesGetty Images

Sentencia

La Justicia redime a la mujer que compró un coche ‘kilómetro 0’ que sufrió 23 averías en dos años

Un juzgado de Palma obliga a un concesionario a devolver 35.400 euros por vender un vehículo con graves defectos desde el primer día

Lo que debía ser la compra tranquila de un coche prácticamente nuevo se convirtió en una auténtica pesadilla mecánica. Un juzgado de Palma ha dado la razón a una conductora que, tras adquirir un vehículo de ocasión «kilómetro 0», sufrió hasta 23 averías en poco más de dos años, una media de una visita al taller al mes, algunas de ellas de especial gravedad. Un calvario.

Los problemas comenzaron apenas unos días después de sacar el coche del concesionario. Tirones en frío, fallos al acelerar y un sistema automático de parada y arranque que nunca funcionó correctamente fueron solo el principio. Con el paso del tiempo, las incidencias se acumularon: cambios de batería repetidos, fallos electrónicos, bloqueos del sistema de dirección y, finalmente, la sustitución completa de la caja de cambios.

El vehículo, vendido como «kilómetro 0» —es decir, matriculado pero sin apenas uso—, pasó largas temporadas en el taller, inmovilizado, por lo que la mujer no pudo disponer de él lo normal en estos casos. Y lo peor de todo: según salía, aparecían nuevos problemas. Pese a las reparaciones y actualizaciones de software, los fallos reaparecían una y otra vez, afectando tanto a la conducción como a la seguridad y al consumo del coche.

Perito y denuncia

Ante la falta de una solución definitiva, la propietaria decidió encargar un informe pericial independiente. El experto concluyó que el vehículo presentaba un defecto de origen que impedía el correcto funcionamiento de varios sistemas clave, provocando una conducción anómala y un consumo superior al anunciado. A su juicio, el coche no cumplía las condiciones mínimas esperables en un vehículo prácticamente nuevo por lo que la mujer optó por ponerlo en manos de su abogado, Mateo Cañellas Vich.

El juzgado ha considerado acreditado que no se trataba de averías puntuales, sino de incumplimientos graves y reiterados, incompatibles con lo que cabe esperar de un coche sin apenas kilómetros. En la sentencia, el magistrado destaca que resulta «incomprensible» que un vehículo de estas características acumule tal número de fallos en tan poco tiempo, algunos de ellos esenciales para la seguridad vial.

Así pues, la resolución judicial ordena la devolución del coche y el reembolso íntegro del precio pagado, además de intereses y costas, al entender que el vehículo nunca fue conforme a lo contratado.

El caso pone sobre la mesa una realidad poco conocida por muchos compradores: adquirir un coche de ocasión kilómetro 0 no siempre garantiza tranquilidad. Cuando los problemas son continuos, graves y sin solución, la vía judicial puede acabar siendo la única salida a una odisea que empezó, simplemente, con la ilusión de estrenar coche.