Interior de la catedral de Mallorca
Leyendas de Mallorca
La mano de la Virgen que frustró el robo pirata de una corona en la Catedral de Mallorca
Durante el siglo XVI la ciudad vivía una amenaza constante por parte de los piratas, que no pudieron llevarse este tesoro por un milagro religioso
Un pirata intentó arrancar una corona dentro de la Catedral de Mallorca y no pudo hacerlo. No porque alguien lo detuviera, sino porque algo lo completamente paralizado. El motivo inexplicable de aquel intento de robo frustrado corrió la voz por la ciudad. Desde entonces, se convirtió en una de las leyendas más singulares de la historia del municipio, vinculada a una imagen religiosa que aún se conserva en el templo.
El terror de los piratas en Palma
Durante el siglo XVI, Palma era un punto estratégico del Mediterráneo occidental. Su posición y actividad comercial la convirtieron en un objetivo habitual de corsarios y piratas que navegaban por la zona en busca de dar el siguiente golpe.
Las incursiones no solo buscaban un botín económico. También tenían el objetivo de hacerse con reliquias simbólicas, y los edificios religiosos eran considerados lugares sagrados, llenos de riquezas y objetos históricos, idóneos para satisfacer este deseo.
En ese contexto se sitúa el episodio ocurrido en la Catedral de Mallorca, conocida como La Seu, que ya por aquel entonces era uno de los espacios más emblemáticos de Palma.
La Mano de Virgen de la Almudaina
Según la tradición popular, durante uno de los ataques cometidos en el siglo XVI, un grupo de piratas logró acceder al interior de la catedral. Uno de ellos se dirigió directamente hacia una imagen mariana venerada, con la intención de robar la corona que la adornaba. Pero al tocarla, el pirata quedó inmovilizado por una fuerza que no pudo explicar. En ese momento, la mano de la Virgen se movió, provocando el pánico inmediato de los asaltantes. Los piratas, convencidos de haber presenciado algo sobrenatural, abandonaron el templo sin poderse llevar ese tesoro prohibido.
Con el tiempo, el relato pasó a conocerse como la leyenda de la Mano de la Virgen de la Almudaina. Tras aquel suceso, la imagen pasó a ser interpretada como un símbolo de protección sobre Palma, en una época marcada por la inseguridad y el miedo a nuevas acometidas. Este tipo de historias tranquilizaban a la población, y reforzaban su fe cristiana y la sensación de estar protegidos.
Hoy, la imagen de la Virgen de la Almudaina sigue conservándose en el interior de la catedral. Miles de personas pasan ante ella cada año sin conocer el episodio que la rodea. A pesar de no ser una de las historias más conocidas en Mallorca, forma parte del misterio y la magia que rodea los principales edificios históricos de Palma, y que ayudan a comprender la memoria colectiva del municipio.