Protesta contra la derogación de la ley de memoria democrática en 2024Europa Press

Baleares

El PSOE balear reconoce ahora a las víctimas de los bombardeos republicanos que ignoró en 2020

Propone un homenaje «sin distinción de bandos» después de votar en contra de una iniciativa idéntica en el Ayuntamiento de Palma cuando gobernaba

De un día para otro el PSOE balear comandado por Francina Armengol ha dado un giro estratégico en su política de memoria histórica. Tras años centrando su discurso exclusivamente en la reparación de las víctimas de la represión franquista, el PSOE se abre ahora a homenajear a «todas las víctimas civiles» de los bombardeos sufridos en Baleares durante la Guerra Civil, incluyendo Palma, Ibiza, Formentera y Menorca «sin distinción de bandos».

Los socialistas llevaron este miércoles a la comisión de asuntos institucionales del Parlamento balear una proposición no de ley reclamando al Govern de Marga Prohens (PP) que garantizara un espléndido homenaje por islas y con todas las instituciones volcadas. Una petición que contrasta con la hemeroteca que arrastran los socialistas

En octubre de 2020, el bloque de izquierdas en el Ayuntamiento de Palma, con el PSOE al frente y el apoyo de de los nacionalistas de Més, votó en bloque contra una iniciativa que pretendía, precisamente, recordar a las víctimas civiles de los bombardeos republicanos sobre la capital balear. Los nacionalistas de Més per Mallorca llegaron a acusar a Ciudadanos, partido que planteó la propuesta, de querer «crear división en la ciudadanía y herir a una parte de ella». Seis años después de negarse a aceptar «lecciones en cuestiones de memoria histórica», el PSOE y a Més cambian de guion, aunque por motivos tácticos.

El texto presentado por el PSOE balear reconoce que en 1937 una escuadrilla de las Fuerzas Aéreas de la República bombardeó Palma, causando un centenar de muertos, entre ellos «numerosos niños». También cita el cañoneo sobre la ciudad de Ibiza por parte de una escuadra republicana tras el incidente del crucero alemán Deutschland. «Su dolor no tiene bando», defiende ahora el documento socialista, en una retórica de reconciliación que hasta hace poco era tachada de «revisionista» por sus propios socios de coalición.

El primer punto de la iniciativa, que instaba a organizar un acto institucional de reconocimiento de todas las víctimas civiles de los bombardeos sufridos en Baleares durante la Guerra Civil, salió adelante en el Parlamento este miércoles por unanimidad. Otros decayeron.

El punto 5 que 'delata' al PSOE

En realidad, el PSOE pretende maniobrar para intentar blindar su Ley de Memoria Democrática aprobada en 2018 cuando gobernaba en coalición con los nacionalistas de Més y sus socios externos de Podemos. Un intento desesperado para presionar al actual Ejecutivo del PP y evitar in extremis la derogación de la norma, propuesta por Vox, que ya está en marcha.

El punto 5 de la propuesta socialista delataba la intención final del PSOE. Era la que pedía al Govern «rechazar cualquier iniciativa de derogación» de la ley vigente, es decir, la aprobada por el Gobierno anterior de la socialista Francina Armengol. Pero este punto no salió adelante.

De las siete propuestas incluidas en la proposición no de ley socialista, tampoco se aprobó la organización de un acto institucional «descentralizado» en cada isla para todas las víctimas civiles, ni la propuesta de incorporar estos hechos históricos en los contenidos educativos y en las actividades de memoria democrática, con el objetivo de transmitir a las nuevas generaciones los valores de paz y convivencia, obteniendo el mismo resultado de votación.

Se rechazó mantener la actual ley

Se rechazó el punto que solicitaban al Govern balear a mantener vigente y aplicar plenamente la Ley de memoria democrática y a reforzar los programas públicos de exhumaciones, reconocimiento de víctimas y preservación de espacios de memoria. En estos casos, los votos en contra fueron 7 (Vox y PP), con 6 a favor (Mixto-Córdoba, Més per Mallorca y PSIB).

El último punto salió adelante, pese al voto en contra de Vox, en una especie de declaración del compromiso del Parlament balear con una «memoria plural e inclusiva que no olvide ni silencie a ninguna víctima de la Guerra Civil». «Sólo desde el respeto a todas las víctimas podremos construir una sociedad que recuerde sin odio y aprenda a no repetir», concluía el texto.

Baleares ya activó la cuenta atrás para derogar la Ley de Memoria Democrática de Armengol tras un primer intento fallido, marcado por las fricciones entre PP y Vox y por un error de los populares en una votación sobre lengua. El pasado octubre, el Govern de Prohens aprobó la toma en consideración de su supresión, fruto de un acuerdo con Vox a cambio de su respaldo imprescindible a los presupuestos autonómicos de 2025, en un Parlament donde el PP carece de mayoría propia.

Aquella tramitación coincidió con el anuncio de Prohens, durante el pleno, de que su Ejecutivo rendiría homenaje a las víctimas de los bombardeos de la aviación republicana sobre Palma durante la Guerra Civil. Unas víctimas olvidadas durante años y descubiertas oportunamente por la izquierda.