Los policías acusados (i) y el tercer procesado (d), en la Audiencia ProvincialEUROPA PRESS

Juicio a dos policías por usar sus defensas contra un detenido alterado en un caso de violencia de género

La Fiscalía mantiene que, durante el arresto, el acusado propinó un manotazo a uno de los policías y, una vez introducido en el vehículo policial, golpeó la luna y la puerta trasera

La Audiencia Provincial de Palma ha comenzado este lunes el juicio contra dos agentes de la Policía Nacional acusados de agredir a un hombre durante su detención en el marco de un supuesto episodio de violencia de género. La Fiscalía solicita para cada uno de ellos una pena de once meses de prisión por un delito de lesiones.

Los hechos se remontan a la noche del 14 de abril de 2021, cuando varias patrullas se desplazaron hasta una calle de la capital balear tras recibir una llamada al 112 que alertaba de una posible situación de violencia de género. Según la acusación pública, al llegar al lugar los agentes procedieron a detener al sospechoso, que se habría resistido a la intervención policial.

El hombre, que también se sienta en el banquillo, se enfrenta a una petición de tres años y dos meses de cárcel por delitos de lesiones, daños y atentado contra la autoridad. El fiscal sostiene que, durante el arresto, el acusado propinó un manotazo a uno de los policías y, una vez introducido en el vehículo policial, golpeó la luna y la puerta trasera, causando desperfectos valorados en más de 200 euros.

Durante su declaración ante el tribunal, el procesado ha admitido que aquella noche mantuvo una discusión con su pareja, aunque ha negado haberla agredido o amenazado. Ha explicado que ambos se separaron tras el enfrentamiento y que él no supo que ella había llamado a emergencias hasta más tarde.

«Les dije que me dejaba detener pero que dejaran de pegarme»

Según su versión, poco después se encontró con varios agentes en la calle. «Pensé que era una redada o que me iban a multar por no llevar mascarilla», ha relatado. En ese momento, ha asegurado que uno de los policías se dirigió a él de forma alterada y comenzó a golpearle con la porra. «No me explicaban nada. Les dije que me dejaba detener, pero que dejaran de pegarme», ha afirmado.

El acusado ha reconocido que perdió el control y que provocó daños en el coche policial, alegando que temía que también pudieran agredir a su familia, que acudió al lugar. Sin embargo, ha negado haber atacado a los agentes. «Lo último que se me ocurre es dar un manotazo a un policía», ha declarado.

La Fiscalía considera acreditado que los agentes golpearon al detenido con sus defensas reglamentarias con el objetivo de frenar su resistencia y evitar una posible huida. No obstante, el Ministerio Público sostiene que algunos de esos golpes, especialmente los dirigidos a la cabeza, no eran estrictamente necesarios para reducirlo.

Según el escrito de acusación, los impactos le causaron diversos traumatismos. Por ello, el fiscal entiende que los policías incurrieron en un delito de lesiones y solicita para ambos una condena de once meses de prisión.