Vista de un cartel de 'Se vende' en un portal de un edificio en Madrid.Europa Press

Parlament

La izquierda balear se sube a la ola de Illa y propone vetar la compra de casas a extranjeros

La iniciativa de Més y Podemos llega al Parlamento balear en paralelo a los anuncios de Cataluña, pero sin opciones reales de prosperar; PP y Vox la tumbarán

El Parlamento balear dedicará este martes buena parte de su sesión plenaria a debatir una proposición de ley que nace muerta: la de la prohibición de compra de vivienda por parte de extranjeros. La iniciativa es de los nacionalistas de Més per Mallorca y de Unidas Podemos y llega al hemiciclo sin posibilidad real de prosperar, ya que PP y Vox ya han anunciado su voto en contra, por lo que ni siquiera superará el trámite de admisión.

La medida tiene más de bandera que de solución, y es que la propuesta irrumpe en plena oleada de titulares de Cataluña, cuyo presidente, Salvador Illa, ha pactado con Catalunya en Comú limitar la compra de viviendas que no sean para residir o alquilar, a cambio de su apoyo a los Presupuestos. Con el asunto colado en la agenda nacional, la izquierda balear quiere subirse a la ola aun sabiendo que su iniciativa no tiene recorrido parlamentario.

Aún así, ellos insisten. «Nuestra propuesta es rigurosa y se ajusta a las normativas tanto estatales como europeas», ha defendido el líder de los ecosoberanistas, Lluís Apesteguia.

El texto sostiene que, si bien la libre circulación de capitales en la Unión Europea protege la inversión inmobiliaria, «esta libertad no es absoluta y puede ser limitada cuando concurran razones imperiosas de interés general, siempre que las medidas sean proporcionales, no discriminatorias por razón de nacionalidad y de carácter extraordinario y temporal». El texto recuerda que existen precedentes en la Unión, como los casos de Malta, Dinamarca o las Islas Åland, que cuentan con regímenes específicos en materia de adquisición de inmuebles.

Prohens acusa a la izquierda de engañar

Sin embargo, desde la bancada popular, la presidenta del Govern, Marga Prohens, acusa a los nacionalistas de intentar «engañar» a la ciudadanía con una medida que no es viable. «Es una solución «irreal», apunta la presidenta. “Colisiona con la legislación europea y comunitaria".

Prohens lamenta que después de dos legislaturas de izquierdas, «sin ideas ni políticas de vivienda, ahora vengan con soluciones mágicas para la emergencia habitacional», ironiza la presidenta.

La presidenta ha circunscrito esta proposición de ley en el «doble discurso de la izquierda» que se saca conejos de la chistera para solucionar la vivienda mientras sepultan medidas reales como la «bajada de los impuestos o la ley antiocupación propuesta por el PP y que lleva meses secuestrada en un cajón del Congreso».

Por su parte, el portavoz del Grupo Popular, Sebastià Sagreras, ha incidido en que «no somos quién para decir a los particulares a quién tienen que vender su casa y a qué precio, solo faltaría» y ha calificado la propuesta de Més de «demagogia total».

En cuanto a Vox -que técnicamente no ha anunciado el 'no' a la medida- ha dejado también claro que nunca apoyarán la prohibición a un ciudadano de España a adquirir un inmueble en las islas.

«Hará caer caretas»

Mientras tanto, el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, defiende que el posicionamiento de los grupos «hará caer muchas caretas» y reta al PP a demostrar si realmente cree que la vivienda debe ser «para la gente de aquí».

«Toda la legislatura escuchando que trabajan para la gente de aquí y que hacen vivienda para la gente de aquí. ¿A quién se refieren?¿A la gente adinerada y fondos de inversión y especulación», señala Apesteguia.

«Esta es su patria y sus compatriotas, los de Andorra o Suiza», reprochó a la vez que agregó que la iniciativa busca garantizar que «la gente normal, la gente trabajadora viva aquí».

Por su parte, el PSOE respalda sin fisuras poner coto a la compra de vivienda por parte de no residentes. Su portavoz, Iago Negueruela, confirmó que su grupo apoya las proposiciones planteadas en esa dirección.

«Hemos estado de acuerdo en líneas generales con la propuesta», ha asegurado, dejando claro el aval de los socialistas a una medida que busca limitar este tipo de operaciones

En cualquier caso, no es la primera vez que Més plantea una iniciativa de este tipo. Ya en 2023 el anterior Govern liderado por la socialista Francina Armengol creó una comisión para estudiar la posibilidad de restringir la compra de vivienda a quienes no acreditaran cinco años de residencia en Baleares. Aquella propuesta tampoco cristalizó en una norma efectiva. Quedó en estudio, en debate y en titulares: humo.

Un problema muy real

Y mientras el Parlament pierde el tiempo, fuera en la calle el problema de la vivienda crece como un monstruo. Un 15% de la población balear que destina más del 40% de sus ingresos mensuales al pago de la vivienda, y el número de personas sin hogar ha crecido un 25% en los últimos cinco años, de acuerdo con el informe anual de Cáritas.

Además, el informe del Consell Econòmic i Social indica que el índice de precios de la vivienda alcanzó los 163,4 puntos, el valor más alto desde 2008, situando a Baleares como la comunidad con el índice más elevado del país, por encima de Madrid y Cataluña. Aunque el precio del suelo descendió ligeramente en 2023, el archipiélago sigue registrando el valor más alto de España, muy por encima de la media estatal.

Asimismo, los datos del INE muestran que Baleares lidera también el índice de precios del alquiler. El precio medio por metro cuadrado casi se ha duplicado desde 2015, pasando de 8,2 euros el metro cuadrado a 16,1 euros en 2023, lo que supone un incremento del 96,1%, frente al 63,5% registrado en el conjunto del Estado. En diciembre de 2023, la diferencia entre Baleares y la media nacional era del 25%.

Además, el archipiélago presenta la mayor proporción de compraventas realizadas por no residentes, que alcanza el 25% del total de las transacciones.