Estacionamiento reservado para personas con movilidad reducida (PMR)Getty Images

Palma

Sancionan a una anciana por usar la tarjeta de minusválidos de una persona fallecida en 2022

La Policía Local recuerda que este tipo de infracciones pueden acarrear, además de la sanción administrativa, posibles responsabilidades penales

La Policía Local de Palma ha denunciado a una anciana, de 75 años y nacionalidad española, por utilizar la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida (PMR) de un titular que había fallecido en junio de 2022 y así podemos dejar su vehículo en una plaza reservada.

Los hechos se produjeron el pasado 19 de febrero durante un dispositivo específico de control de plazas PMR desplegado por agentes del Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP). Los policías inspeccionaron varios vehículos estacionados en espacios reservados para personas con movilidad reducida y detectaron uno que exhibía una tarjeta en el salpicadero.

Al comprobar la documentación, los agentes constataron que la tarjeta estaba caducada desde abril de 2024. A partir de ese momento iniciaron las gestiones para localizar a la persona responsable del vehículo. Tras varias gestiones dieron con la conductora. Se trataba de una mujer mayor, de 75 años.

Según informa la Policía Local de Palma, las averiguaciones posteriores permitieron confirmar que el titular de la tarjeta había fallecido en junio de 2022, es decir, casi cuatro años antes de la intervención policial. La mujer reconoció ante los agentes que sabía que no podía utilizar la tarjeta sin la presencia de su titular y que era consciente de que, además, el documento ya no estaba en vigor.

Los agentes procedieron a la intervención de la tarjeta y tramitaron la correspondiente denuncia por una infracción de la normativa en materia de accesibilidad. Este tipo de autorizaciones son personales e intransferibles y únicamente pueden utilizarse cuando el titular está presente en el vehículo, ya sea como conductor o como pasajero.

La Policía Local advierte

Desde la Policía Local recuerdan que el uso indebido de plazas reservadas para personas con movilidad reducida constituye una conducta especialmente grave por el perjuicio que ocasiona. Estas plazas están destinadas a facilitar la movilidad y la autonomía de personas que, por sus limitaciones físicas o de salud, necesitan estacionar en espacios más amplios y próximos a sus destinos.

El cuerpo municipal subraya que la utilización fraudulenta de tarjetas, ya sea por estar caducadas, por corresponder a otra persona o por pertenecer a un titular fallecido, no solo puede derivar en sanciones administrativas, sino también en posibles responsabilidades penales si concurren determinadas circunstancias.

Asimismo, la Policía Local insiste en que este tipo de controles forman parte de una estrategia habitual de vigilancia para garantizar el respeto a los derechos de las personas con movilidad reducida. El objetivo, recalcan, es preservar el uso legítimo de estos espacios y evitar abusos que dificulten la vida diaria de quienes realmente dependen de estas reservas de estacionamiento para desarrollar su actividad cotidiana con normalidad.