Imagen del almirante

Historia

Las raíces menorquinas del primer almirante de EE.UU., Farragut

David Glasgow Farragut, héroe naval estadounidense de origen menorquín, simboliza liderazgo y legado histórico, cuya memoria perdura entre honores militares y raíces españolas

En los EE.UU. el nombre de David Glasgow Farragut está grabado en la geografía y el urbanismo de sus ciudades más importantes. La Farragut Square en Washington D.C. alberga una estatua suya fundida con el bronce de las hélices de su buque insignia, el USS Hartford. En la Madison Square de Nueva York hay un monumento dedicado a él. Existen pueblos llamados Farragut en Iowa y Tennessee, y un barrio con su nombre en Brooklyn. La Marina mantiene viva su memoria a través del USS Farragut, del que se han nombrado cinco buques de guerra en su honor. La «Farragut House» es la residencia oficial del Superintendente de la Academia Naval de los EE. UU. en Annapolis.

Además cada año durante las celebraciones de la Herencia Hispana (del 15 de septiembre al 15 de octubre) es el momento de su mayor reconocimiento a nivel nacional. Durante ese mes, la Marina de los EE. UU. y diversas instituciones culturales destacan su legado como héroe nacional.

La Marina organiza paneles de historia donde se destaca a Farragut como el estándar de liderazgo hispano y se utilizan materiales educativos que resaltan su linaje menorquín. En el «National Museum of the American Sailor» y en el «Navy Memorial» se realizan exhibiciones digitales y presenciales tituladas «Hispanic Heritage in the Navy», donde Farragut es la figura central.

Pero desde hace más de una década este apellido reconocido como parte del legado español y menorquín entre los estadounidenses, es utilizado para la promoción de la cultura catalana en los EE.UU. a través de la «Farragut Fund for Catalan Culture in the US». Lo tuvo fácil la Generalidad de Cataluña para promocionar la cultura catalana en los EE.UU., bastó apropiarse del conocido y respetado apellido del héroe nacional Farragut.

Los Ferragut o Farragut tienen poco de catalanes. El caballero más antiguo del que se tiene constancia es el aragonés Pedro Ferragut, natural de Jaca, que acompañó a Jaime I de Aragón en las conquistas de Mallorca y de Valencia en la primera mitad del siglo XIII. Su linaje arraigó fuertemente en Baleares y en Valencia, y en menor medida en Cataluña. Por las actas del Gran i General Consell del reino de Mallorca consta que diversos Ferragut fueron consejeros en diversos pueblos de la isla, así como jurados de la Ciutat i el Regne.

Los hubo canónigos, religiosos y militares como el capitán Antonio Ferragut, que militó heroicamente en las guerras de Felipe IV. En el reino de Valencia, Juan Ferragut fue mostassaf en 1461 y jurado en 1463. Fue caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén José Ferragut, en 1700.

También los Ferragut llegaron hasta Menorca, concretamente Jorge Ferragut había nacido en Ciudadela en 1755, y poco después de estallar la guerra de independencia estadounidense en 1775, se hallaba en Santo Domingo como capitán de un carguero. El fundamental apoyo de España a la sublevación de las Trece Colonias impulsó a Jorge Ferragut a ayudar a los rebeldes. Desde Santo Domingo transportó armas y municiones hasta Carolina donde se puso al servicio de los revolucionarios.

Al finalizar la guerra en 1783, su espíritu aventurero le llevó a participar en la conquista del Oeste estableciéndose como colonizador en Tennessee, entonces, considerado parte de la frontera occidental. Fue precisamente en Tennessee donde nació su hijo, el futuro almirante Farragut, en 1801, con el nombre de James Glasgow. A los cuatro años los Farragut se trasladaron al Sur tras aceptar Jorge un puesto naval en el puerto de Nueva Orleans.

Pero en 1808, la vida de James Glasgow iba a cambiar de rumbo para siempre tras la muerte de su madre. Su padre se encontró solo con cinco hijos pequeños y con un trabajo que le exigía estar constantemente en el mar. Al no poder cuidarlos adecuadamente, decidió buscar familias que pudieran darles un mejor futuro.

El oficial David Porter, amigo de la familia, se ofreció a adoptar al joven James. En ese momento comenzó la carrera naval de James, que con solo ocho años se fue a vivir con los Porter, ingresando como guardiamarina en diciembre de 1810. Su primera asignación fue a bordo de la fragata USS Essex, bajo el mando de Porter. Durante la guerra de 1812 contra Gran Bretaña, participó en la captura del buque británico HMS Alert. Fue en ese año cuando cambió su nombre al de David Glasgow, como un gesto de profundo respeto y afecto hacia su padre adoptivo, el comodoro David Porter. Durante los siguientes años sirvió en la marina estadounidense. Su fulgurante carrera le llegó a ganar diversos ascensos hasta llegar a capitán en 1855.

Con el estallido de la guerra civil norteamericana en 1861, a pesar de su origen sureño y de vivir en la virginiana ciudad de Norfolk se mantuvo leal a la Unión. Farragut organizó el bloqueo de los puertos sudistas para evitar el aprovisionamiento a los Estados Confederados, así como la exportación de algodón. En 1862 con la conquista de Nueva Orleans le quitó el puerto más importante y el control del Mississippi a la Confederación. Dos años más tarde, a bordo del USS Hartford, atravesó el campo de minas de la bahía de Mobile al famoso grito de «¡Al diablo los torpedos! ¡A toda máquina!».

Por sus méritos, durante la guerra, el Congreso creó rangos específicos para el nuevo héroe nacional. Fue el primer contraalmirante (1862), el primer vicealmirante (1864) y el primer almirante (1866). Hasta entonces como la Marina de los EE. UU. era pequeña y los barcos actuaban de forma individual o en pequeños escuadrones, era suficiente el rango de capitán o comodoro. Pero durante la guerra civil la Marina creció tan rápido que se necesitaban rangos superiores para organizar el mando de cientos de barcos.

Con la guerra finalizada, en 1867 Farragut se embarcó con una pequeña flota como embajador plenipotenciario hacia diversos países europeos. Visitó Francia, Rusia, Dinamarca, Turquía, Grecia y España donde recaló en la tierra balear de su padre, la isla de Menorca. Allí fue recibido por las autoridades insulares siendo nombrado Hijo Ilustre de Ciudadela. Farragut murió día 14 de agosto de 1870 en New Hampshire. Un siglo después, en 1970, se colocó un busto en su honor la plaza de Ciudadela que lleva su nombre. Desde 1953, las celebraciones en su honor son una tradición consolidada. Cada año en Ciudadela hay celebraciones que rememoran su nombre, como son el acto solemne frente a su estatua con la presencia de la Liga Naval de los EE.UU., autoridades locales y representantes de la Armada y el Ejército; y el histórico Trofeo Almirante Farragut que organiza el Club Nàutic Ciutadella.

En Cataluña ni saben quién es Farragut, y, como es natural, tampoco celebran nada, pero ahí está, en los EE.UU. el linaje menorquín Farragut ligado a la cultura catalana.