Fundado en 1910
Washington cruza el Delaware por Emanuel Leutze

Washington cruza el Delaware por Emanuel Leutze

Tres españoles que tuvieron protagonismo en el nacimiento de Estados Unidos

A un año de cumplirse 250 años de la Independencia de Estados Unidos, recordamos tres episodios que ponen en valor el papel de España en el nacimiento de esta nación

Cada 4 de julio, Estados Unidos conmemora la aprobación de la Declaración de Independencia por el Congreso Continental en 1776. Pero «el papel que desempeñó España en la guerra de Independencia de EE.UU. es crucial para el éxito del país», según declaró la ministra consejera de la Embajada de EE. UU. en España Rian Harker Harris durante las Jornadas 'America&Spain250' celebradas en mayo de 2024.

Es más, podríamos afirmar —tal y como hizo el periodista e historiador estadounidense Charles Fletcher Lumnis en su obra Los Exploradores españoles del Siglo XVI— que «Si no hubiera existido España hace cuatrocientos años, no existirían hoy los Estados Unidos».

Pero más allá del malagueño Bernardo de Gálvez o el ceutí Fernando de Leyba, ambos fundamentales en la Independencia de Estados Unidos, en esta ocasión recogemos las historias y las anécdotas de otros tres españoles que tuvieron su protagonismo en el nacimiento de uno de los países que sería potencia hegemónica.

«Paradigma de héroe de la revolución americana»

Jordi Ferragut Mesquida, más conocido como Jorge Farragut, fue «el único voluntario español que se sabe que luchó bajo la bandera estadounidense en la Guerra de Independencia», según el portal American Battlefield Trust.

Nacido en 1755 en la isla de Menorca, Farragut «creció entre el mar y la vocación de aventura», advierte Eva García, presidenta de la Asociación The Legacy en su nuevo libro 1776: We the Hispanics. A los 15 años ya era marino, participando en grandes enfrentamientos como la batalla de Chese en el Mediterráneo.

«Pero fue en 1776, el mismo año de la Declaración de la Independencia, cuando cruzó el Atlántico y se sumó al destino de una nación en formación», recoge el capítulo dedicado a este «héroe olvidado». Su llegada a América no fue la de un espectador, sino la de un actor comprometido. Como capitán de navío, utilizó su embarcación para transportar armas, cañones y municiones a Charleston, poniéndose al servicio de la causa patriota. En ese mismo año, lideró a un grupo de colonos en combate contra corsarios británicos, marcando el inicio de su implicación militar activa.

Retrato de Jorge Farragut

Retrato de Jorge Farragut

En palabras de García, Farragut fue «paradigma de héroe de la revolución americana». Su experiencia y valor lo llevaron a integrarse en la Marina Continental, participando en batallas clave como Savannah (1778) y Charleston (1780). Pero su valor brilló en la legendaria batalla de Cowpens (1781), al mando de milicias y unidades de caballería lograron uno de los mayores triunfos patriotas, que cambió el rumbo de la guerra, salvando, incluso, la vida del coronel William Washington, quien era primo de George Washington y líder de caballería, durante el combate.

Terminada la guerra, su legado se perpetuaría en su hijo, David Glasgow Farragut, primer almirante de la Marina de los Estados Unidos. Pero el germen de ese linaje heroico fue él.

«Jordi Farragut no fue una figura secundaria, sino un pilar invisible pero indispensable. Es hora de reconocerlo como lo que fue: uno de los grandes héroes hispanos de la Guerra de Independencia estadounidense, cuya memoria nos recuerda que la libertad se construye con muchas voces, muchas banderas… y mucho coraje», concluye el capítulo dedicado a esta figura en 1776: We the Hispanics, obra que se presentó este 2 de julio en la Real Casa de la Moneda, donde se anunció la emisión de una nueva serie de monedas de colección con motivo del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América.

Monedas conmemorativas por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos

Monedas conmemorativas por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados UnidosEva García

El español que bautizó a los Estados Unidos Americanos

Otros muchos españoles participaron en la guerra de independencia estadounidense, aunque son pocas las historias que se conocen. Otro de estos héroes desconocidos fue Luis de Unzaga, que no solo fue el primero en anunciar el fin de la guerra o quien daría el nombre al país que tendría como primer presidente a George Washington, sino que también fue el creador del primer sistema educativo público bilingüe del mundo, además de permitir el libre comercio por el largo y ancho del Mississippi de manera pionera.

Nacido en 1717 y continuando la estela familiar, ingresó como cadete en el Ejército con tan solo 13 años. Partiría rumbo a América en 1740, en plena Guerra del Asiento u Oreja de Jenkins.

Luis de Unzaga y Amezaga

Luis de Unzaga y AmezagaReal Academia de la Historia

Posteriormente se asentó en el Nuevo Continente y fue escalando puestos dentro del ejército hasta que en 1770 fue nombrado gobernador titular de Luisiana. «Su gestión se caracterizó por la conciliación entre la población francesa, española y nativa. Para ello, abolió la esclavitud, permitió el libre comercio con los nativos y creó el primer sistema educativo público bilingüe del mundo en español y francés. Al tiempo que gestionaba el Gobierno de Luisiana, se mantenía al tanto de los movimientos de corte rebelde que se gestaban en las 13 colonias británicas», según recoge The Hispanic Council.

Asimismo, Unzaga decidió apoyar la revolución de manera indirecta mientras reorganizaba el territorio bajo su control y lo hizo a través de fuertes con el objetivo de fortalecer su defensa y servir como núcleos de intercambio de información, «nutriendo una red de espías que permitía al gobernador conocer de buena mano qué ocurría en el frente».

Fue el primer español en tender la mano al ejército continental americano respondiendo a las peticiones de ayuda del general Charles Lee, y a las de Patrick Henry, padre fundador de EE.UU.

Detalle de una de las cartas

Detalle de una de las cartasLuis de Unzaga Society

De hecho, durante esta primera etapa de la guerra, en su correspondencia con el general Lee, en el verano de 1776, le dirigió una carta con el tratamiento de «General de los Estados Unidos Americanos». Aquella denominación significó la aceptación por primera vez de la existencia y nacimiento de una nueva nación norteamericana por parte de una potencia europea.

El término que utilizó el malagueño fue de tal trascendencia que el general estadounidense reenvía la misiva a «Joseph Reed, ayudante de campo de George Washington y el encargado de crear la bandera del futuro país», señala el historiador Frank Cazorla coautor junto a la historiadora Rosa García Baena de El gobernador Luis de Unzaga. Precursor en el nacimiento de los Estados Unidos y en el liberalismo.

Poco después el propio Washington leyó esa misiva que había llegado a su despacho, creyendo que iba dirigida a él. Con ello, Unzaga no solo fue pionero en usar el nombre del país sin estar precedido por el adjetivo numeral cardinal «Trece», también fue el primero en emplearlo en español; además, tal denominación implicaba que Unzaga les reconocía como nación y no como un grupo de rebeldes.

La primera piedra de la Casa Blanca

Años después de la guerra, concretamente el 12 de octubre de 1792 —coincidiendo con el 300 aniversario de la llegada de Cristóbal Colón al actual continente americano—, el navarro Pedro Casanave, alcalde de Georgetown (Estados Unidos), fue quien colocó la primera piedra de la Casa Blanca, cuya construcción finalizaría ocho años después.

Casanave (las pocas fuentes que aluden a este personaje lo citan como Casanave, Casaneva, Cazenave, Casanova, Casneve o Casanueva) llegó a Estados Unidos en 1785 de la mano de su tío Juan de Miralles, íntimo amigo del presidente de la naciente nación.

Grabado en el que se representa a George Washington inspeccionando la inacabada residencia presidencial con el arquitecto James Hoban

Grabado en el que se representa a George Washington inspeccionando la inacabada residencia presidencial con el arquitecto James HobanWeb Casa Blanca

Poco después, estableció su primer negocio: un almacén que distribuía jamón y aceite importados desde España en Georgetown, la actual Washington D. C. Casanave no dejó de prosperar y llegó a convertirse en un notable empresario, agente de la propiedad e inversor inmobiliario. Su buena fama le llevaría a ser nombrado alcalde de la que entonces era una de las mayores ciudades de Maryland, y propuesto para ser el hombre que pusiese la primera piedra de este simbólico edificio. Desde su levantamiento, ha sido la residencia oficial y el lugar de trabajo del presidente de los Estados Unidos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas