Los Reyes Don Felipe y Doña Letizia, la Princesa Leonor, la Infanta Sofía y la Reina Doña Sofía durante la recepción a las autoridades y una representación de la sociedad balear en el Palacio de Marivent, a 4 de agosto de 2025
Arrancan las obras en el fortín de la Familia Real en Mallorca: 500.000 euros para rescatar un Marivent «obsoleto»
Las filtraciones en las piscinas, la «imagen de abandono» de los jardines y los daños por la DANA fuerzan una intervención tras más de 25 años sin reformas de calado
El Palacio de Marivent, refugio estival de la Familia Real desde hace más de medio siglo, se somete desde este miércoles a una de las reformas más exhaustivas y urgentes de su historia reciente.
El paso del tiempo, la humedad del Mediterráneo y el empuje de la naturaleza han obligado al Gobierno de Baleares de Marga Prohens a poner en marcha un pliego de reparaciones urgentes para frenar el deterioro de las zonas exteriores y los edificios de todo el complejo, incluyendo Marivent, Son Vent -donde se alojan el Rey Felipe VI y la Reina Letizia- y los Jardines abiertos al público.
El recinto arrastra un cuarto de siglo sin reformas de calado, lo que ha derivado en una obsolescencia de sus instalaciones que amenaza con agravarse si no se actúa de inmediato antes de que finalice el ejercicio 2026.
«Hace ya 25 años que se acometieron las últimas obras de adecuación, por lo que es normal el deterioro de las zonas más expuestas», concluye el informe de la Conselleria de Presidencia, redactado por tres técnicos de la Dirección General de Vivienda tras una inspección en septiembre de 2024 en la que constataron que aunque la estabilidad del conjunto es «razonablemente buena», urge actuar «sin más demora» para renovar instalaciones obsoletas y evitar que las patologías actuales se agraven.
El documento, que detalla una lista minuciosa de deficiencias que afectan tanto a la estética como a la seguridad del recinto, advierte de que Marivent sufre el mal de la primera línea y detalla cómo el salitre marino ha devorado literalmente el marés de la fachada Sur, esa que mira al Mediterráneo. Los técnicos proponen picar la piedra y reponer piezas de hasta 10 centímetros de grosor para frenar una erosión que amenaza la estética del palacio.
Pero los problemas no sólo vienen del mar sino también de la tierra: las raíces de los árboles cercanos han provocado «abombamientos y agrietamientos» en los viales de acceso y, lo que es peor, han colonizado las tuberías de fecales provocando atascos recurrentes.
Incluso la zona más amable, los Jardines Públicos que el anterior Govern de Armengol abrió a los ciudadanos como gesto de transparencia, ofrece hoy una «imagen de abandono». La fuente cerámica central, joya del recinto, está en desuso y necesita una impermeabilización total. Además, las cicatrices de la meteorología son visibles: la última DANA derribó un árbol que destrozó el tejado de la caseta de los baños públicos, una herida que aún sigue abierta.
Fugas en la sala de máquinas
Las dos piscinas del complejo necesitan una «reforma extraordinaria» porque el mantenimiento de toda la vida ya no basta. En la piscina principal, el agua se escapa por los skimmers y acaba inundando la sala de máquinas, un desperfecto que se suma a un sistema de cloración envejecido y a una bomba de natación a contracorriente que lleva años criando malvas por falta de uso.
Otro de los puntos más delicados se encuentra en la propia portalada principal, donde se han tenido que desmontar dos piezas ornamentales de la cubierta por «peligro de caída». Estas piezas serán restauradas y fijadas de nuevo para evitar accidentes en el acceso principal de la residencia oficial.
Los técnicos consideran necesaria la repoblación de arboles en algunas zonas del complejo, especialmente en la zona boscosa entre los jardines públicos y el Palacio, no sólo por seguridad sino para cumplir la Ficha del Catálogo del Plan General de Palma.
El pavimento de la plaza frente a la fachada principal, de exclusiva piedra de Binissalem y Santanyí, también ha sufrido el asentamiento del terreno, con piezas fracturadas que serán sustituidas por rejillas de fundición para mejorar el drenaje de las aguas pluviales.
Parón en verano
Las obras también prevén una mejora sensible en las condiciones del personal que trabaja durante todo el año en el mantenimiento del palacio. Además, se modificará la compleja arqueta de salida de aguas fecales hacia la calle Joan Miró, instalando tapas más ligeras que permitan una limpieza sin riesgos para los operarios.
El coste total de la puesta a punto del complejo residencial asciende a 470.444,00 euros, IVA incluido. La partida más abultada del contrato es, con diferencia, la de pintura, que se dispara hasta los 139.818,39 euros. Le sigue la albañilería, presupuestada en más de 80.000 euros, destinada principalmente a la compleja sustitución de la piedra de marés y la reparación de los viales dañados por las raíces.
Las obras se interrumpirán obligatoriamente durante la estancia estival de Don Felipe, Doña Letizia y la Reina Sofía entre finales de julio y agosto. Para entonces, el Govern de Marga Prohens espera que el palacio haya recuperado parte del lustre perdido para la tradicional recepción a la sociedad mallorquina, el gesto de apertura que la Reina Letizia ha consolidado en el calendario balear. El objetivo final es que, para el cierre del ejercicio 2026, Marivent deje de ser un palacio obsoleto para volver a ser el baluarte de la Corona en el Mediterráneo.