La Policía lo arrestó después de que el hombre se presentase en la JefaturaGetty Images/iStockphoto

Tribunales

Bombones y 20.000 euros: detenido un empresario en Mallorca por intentar sobornar a un cargo del Govern

La escena, impropia de la administración pública en pleno siglo XXI, ocurrió en un despacho oficial del Govern balear: una caja de bombones, un fajo de billetes y una propuesta que terminó en denuncia. La Policía Nacional ha detenido a un empresario de Mallorca acusado de intentar sobornar a la directora general de Costas y Litoral, Maria Joaquina Ferrer, según una información avanzada este viernes por el diario Última Hora.

El arrestado, un hombre español de mediana edad vinculado al ámbito empresarial en Porto Cristo, está siendo investigado por un presunto delito de cohecho después de acudir personalmente al despacho de la alto cargo con la intención de desbloquear unos permisos administrativos relacionados con sus negocios. Su plan, lejos de prosperar, activó de inmediato el protocolo judicial.

«Solucionar» problemas burocráticos

El empresario -según la denuncia- se presentó en dependencias de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua portando una caja de bombones y 20.000 euros en efectivo. Su objetivo: «solucionar» los problemas burocráticos que afectaban a su actividad. La reacción de la directora general fue inmediata. Cerró la puerta y se fue a denunciar los hechos ante la Policía Nacional, lo que dio pie a una investigación por parte del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos.

La actuación policial fue discreta pero efectiva. Tras reunir indicios suficientes, los agentes identificaron al sospechoso y comenzaron a buscarlo. Según fuentes judiciales, el propio empresario, consciente de que estaba siendo investigado, decidió presentarse voluntariamente este jueves en la Jefatura Superior de Policía, acompañado de su abogado. Allí fue detenido formalmente.

Horas más tarde, fue trasladado a los juzgados de Vía Alemania, en Palma, donde compareció ante la autoridad judicial como presunto autor de un delito de cohecho. Sin embargo, el investigado optó por acogerse a su derecho a no declarar. Tras su comparecencia, quedó en libertad provisional, aunque la causa sigue abierta.

El caso ha recaído en el Juzgado de Instrucción número 12 de Palma, que ha decretado el secreto de las actuaciones. Esta decisión apunta a que la investigación podría tener mayor recorrido del inicialmente conocido, sin descartarse la posible implicación de terceros o la existencia de más intentos similares.

Desde la Conselleria han subrayado la «correcta y ejemplar actuación» de la directora general, destacando su rápida comunicación de los hechos a las autoridades. Fuentes del departamento insisten en que la transparencia y la integridad institucional han sido claves para frenar una conducta que, de haberse consumado, habría supuesto una grave vulneración de los principios de la administración pública.

El episodio ha generado inquietud en el ámbito político y empresarial de las Islas Baleares, donde no son habituales este tipo de casos con una escenografía tan explícita. La imagen de un intento de soborno acompañado de dulces y dinero en metálico ha provocado una fuerte reacción, tanto por la torpeza del método como por la gravedad del acto.