La Policía Nacional lo ha detenido en PalmaGetty Images

Suceso en Palma

Un argelino incumple su orden de alejamiento de Mallorca y comete un violento asalto a una mujer

El detenido arrastró y golpeó a la víctima para robarle el móvil frente a una clínica y fue arrestado tras intentar huir y agredir a los agentes

Tenía en vigor una orden de alejamiento que le prohibía estar en Mallorca por antecedentes de episodios violentos. Aun así, no solo se encontraba en la isla, sino que el pasado fin de semana protagonizó un brutal asalto a una mujer en pleno centro de Palma.

Agentes de la Policía Nacional han arrestado a un hombre de origen argelino acusado de arrastrar por el suelo y golpear a una mujer para sustraerle el teléfono móvil a las puertas de una clínica. Los hechos ocurrieron alrededor de las diez de la mañana del domingo cuando el servicio de emergencias 091 recibió la llamada de la víctima alertando de que acababa de sufrir un robo con violencia.

El agresor se aproximó a la mujer con la excusa de pedirle un cigarrillo. En el momento en que ella buscaba la cajetilla, el individuo aprovechó para arrebatarle el móvil.

La arrastró por el suelo

Se inició entonces un forcejeo que se prolongó durante varios instantes, hasta que el sospechoso golpeó a la víctima, la tiró al suelo y la arrastró varios metros. Finalmente logró huir con el teléfono, dejando en el lugar la bicicleta en la que había llegado.

Gracias a los datos aportados por la mujer, los agentes localizaron poco después al presunto autor en una parada de autobús próxima al lugar de los hechos. En una riñonera llevaba un terminal de la misma marca y características que el sustraído, por lo que fue intervenido.

En ese momento, el hombre trató de recuperarlo por la fuerza y volvió a emprender la huida, aunque fue interceptado a escasa distancia. Durante la detención, opuso resistencia, lanzando patadas y escupitajos contra los agentes.

Finalmente fue arrestado como presunto responsable de un delito de robo con violencia y otro de atentado contra agente de la autoridad. Además, se le atribuye un delito de quebrantamiento de condena al incumplir la orden judicial que le impedía permanecer en Mallorca. No era la primera vez que actuaba así: ya había sido detenido en cuatro ocasiones anteriores por hechos similares.