'New life after fire', de Carlos Bunga

Cultura

La Fundació Miró Mallorca organiza tres exposiciones para pensar qué queda cuando todo cambia

Bunga, Del Moral y Zulian ocupan tres espacios de la institución hasta septiembre con propuestas sobre transformación, paisaje y memoria

Nada desaparece del todo: se transforma, se desplaza o permanece de otra forma —en la materia, en el paisaje o en la memoria. Sobre esa idea se articula el nuevo ciclo de exposiciones que la Fundació Miró Mallorca que podrán visitarse hasta el 6 de septiembre. Tres propuestas que acaban dialogando entre sí desde lenguajes distintos: la instalación, la fotografía y el audiovisual.

En el Espai Cúbic, Carlos Bunga presenta New life after fire. Su trabajo, construido con materiales tan inestables como el cartón o la cinta adhesiva, tiene algo de arquitectura provisional, casi en tránsito. Aquí el eje es el fuego, entendido no solo como destrucción —inevitable pensar en el contexto de crisis climática—, sino como proceso de cambio. Bunga lo vincula a rituales donde quemar implica cerrar un ciclo y abrir otro, y esa lectura conecta con el calendario simbólico de las fiestas de San Juan. También aparece, de fondo, el diálogo con Joan Miró: la atención a lo artesanal y la idea de que incluso la pérdida —como la del tapiz desaparecido en el World Trade Center— forma parte de una continuidad.

En el Espai Zero, el fotógrafo Jean Marie del Moral propone un desplazamiento distinto: no hacia la materia, sino hacia el lugar. Horta Picasso – Miró Mont-roig recorre los paisajes donde se formaron Miró y Pablo Picasso. No hay aquí grandes gestos, sino una mirada sostenida sobre espacios concretos: el Mas Miró, Horta de Sant Joan, los entornos donde Picasso empezó a desarrollar el cubismo en 1909. Del Moral, que conoció de cerca el universo de Miró tras fotografiarlo en su estudio mallorquín, vuelve a esos orígenes para plantear una idea sencilla: los lugares conservan capas de lo que ocurrió en ellos. Comisariada por Manel Guerrero Brullet, la muestra se integra además en PHOTOFEST, dentro del programa de Art Palma Contemporani.

El recorrido se completa en el auditorio del edificio Moneo con La montagna incantata, del cineasta y artista visual Claudio Zulian. Aquí la memoria adopta forma de sonido e imagen en movimiento. Zulian trabaja desde hace años con materiales ligados a lo social, y en esta selección aparecen voces, músicas y relatos que, de otro modo, quedarían dispersos o invisibles. S’Ubac, creada en Sa Pobla hace más de dos décadas, recupera cantos de ximbomba y testimonios orales; L’Avenir (2004) observa una comunidad minera en Francia; A través del Carmel (2026) se detiene, sin cortes, en la vida cotidiana de un barrio de Barcelona. El programa se completa con la proyección de Constel·lació Portabella, dedicada a Pere Portabella, seguida de una conversación con Jordi Balló.

Vistas en conjunto, funcionan como variaciones sobre una misma pregunta: qué queda cuando algo termina. Y la respuesta, cada una en su esquema, es que queda un material que se rehace, un paisaje que guarda huellas o una voz que vuelve a escucharse.